Al analizar los sucesos, tanto nacionales como internacionales, constatamos que estamos frente a una crítica situación económica y política internacional. La situación económica internacional sigue desenvolviéndose en una crisis imparable. La concentración de capitales, la concentración de riquezas en un puñado de conglomerados que controlan la vida económica, política y cultural va en aumento. El viejo Estado burgués-terrateniente defiende los intereses de estos clanes que constituyen parte sustancial de la gran burguesía.

Toda esta situación ha llevado a una creciente movilización de masas, luchas crecientes que demuestran el descontento y el saludable despertar del proletariado y el pueblo.

Este es el contexto en el que Periódico El Pueblo aparece, un contexto de mayor descontento social, creciente deslegitimación de los mecanismos representativos electoreros y un apoyo político decreciente. El mismo capitalismo genera consigo crisis cada vez más aguda, atizando con ello la lucha de clases, el descontento popular y desarrollando la conciencia del proletariado. Por ello es correcto afirmar que hoy día la revolución es la tendencia histórica y política principal.

Uno de nuestros objetivos, entonces, es dar a conocer estas manifestaciones de descontento del pueblo, que resiste el plan hambreador aplicado por la gerencia de turno, siguiendo los planes imperialistas del Fondo Monetario Internacional (FMI), que se traducen en reducción de salarios mediante alza sostenida de precios, recortes al gasto fiscal, mayor endeudamiento y precarización del empleo, aumento de impuestos para el pueblo y reducción a los impuestos de la gran burguesía y terratenientes, junto a la criminalización de la protesta popular.

Un segundo objetivo es aportar al desarrollo ideológico y político del pueblo, entendido este último como el conjunto de clases sociales oprimidas por las tres montañas: el imperialismo, el capitalismo burocrático (forma de capitalismo que el imperialismo permite desarrollar en sus semicolonias) y la semifeudalidad. Es importante que las movilizaciones de las masas se vayan politizando y liguen sus reivindicaciones económicas con la lucha política como dos caras de una misma moneda. Esto, porque la principal reivindicación del proletariado y el pueblo chileno es la conquista del poder por medio de la violencia revolucionaria. Sin ello, cualquier conquista alcanzada será arrebatada.

“El Pueblo” es, entonces, un espacio donde las diversas manifestaciones del pueblo, tanto económicas, políticas y culturales, confluyen en lucha de líneas contra las tendencias oportunistas, derechistas y capituladoras, aportando al desarrollo ideológico y político del proletariado y pueblo chileno.

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