Sábado 10 septiembre 2011. Italia estuvo prácticamente paralizada este martes en protesta contra las «medidas de austeridad» anunciadas por el gobierno. Para descargar la crisis sobre el pueblo, el gobierno fascista de Berlusconi decretó un aumento del IVA en un punto porcentual, con lo que pasará del 20% al 21%.
La huelga de ocho horas obligó a anular unos 200 vuelos en los aeropuertos de Roma y Milán y 36 en el de Nápoles.
Un 50% de los trenes fue suprimido. Según los sindicatos convocantes el nivel de adhesión a la huelga en el sector de los transportes fue del 70%. Varios lugares turísticos, como el Coliseo, permanecieron cerrados. 
La movilización, además, llega en pleno recrudecimiento de la presión contra la deuda italiana por parte de las potencias europeas.
Según los manifestantes, la idea es protestar no sólo contra el último plan de ajuste de 45,500 millones de euros aprobado por el gobierno el pasado 12 de agosto, sino también por el otro plan de austeridad ratificado por el Parlamento el 15 de julio. Denuencian que con sus dos planes, Berlusconi ha «impuesto más tasas a los trabajadores y a los jubilados, ha recortado los servicios y la sanidad, sin garantizar el equilibrio de las cuentas públicas, ni favorecer el crecimiento y la ocupación».
La huelga afecta también a los hospitales y a correos. La dirección del grupo automovilístico Fiat indicó que el nivel de adhesión a la huelga en sus fábricas fue de 15%, después de haber dicho que había llegado al 25%. En Roma, los manifestantes desfilaron entre la estación central de Termini y el Coliseo en una ambiente jovial, con silbatos y música. 
Las manifestaciones congregaron a unas 10.000 personas en Florencia (centro) y a unas 15.000 en Génova. En Milán, la marcha se vio perturbada por lanzadores de huevos y fumigadores. Las protestas denuncian el plan hambreador del gobierno fascista y que la propuesta de reforma tributaria hacia las capas más enriquecidas de la población, propone sólo un 3% de impuestos a las personas que ganen más de 500.000 euros por año. Según datos citados por el ministro de Finanzas, Giulio Tremonti, sólo 3.461 personas entran en esa categoría.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor deja tu comentario!
Ingreta tu nombre aquí por favor