Lunes 21 de noviembre de 2011. La policía volvió a enfrentarse al pueblo egipcio este fin de semana en la plaza de Tahrir de El Cairo, arrojando cifras de 500 heridos, 33 muertos y más de una cincuentena de detenidos.

Las protestas y enfrentamientos arrancaron el viernes con una manifestación contra el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que controla temporalmente el país desde el derrocamiento de Hosni Mubarak en febrero pasado.
A una semana de las elecciones parlamentarias, los partidos islamistas organizaron la protesta del viernes pero posteriormente se retiraron. Sin embargo, siguieron manifestándose sobre todo jóvenes que reclaman el fin del gobierno del Ejército, un traspaso más rápido del poder a los civiles, la dimisión del primer ministro egipcio, Mohamed Husein Tantawi, y la salida del Consejo Supremo.
Varios cientos de personas han resultado heridas. Algunos de los enfrentamientos más duros se han registrado en la calle Mohamed Mahmud, que une la plaza Tahrir con la sede del Ministerio del Interior, donde los manifestantes lanzaban piedras y cocteles molotov a los agentes que los reprimían e intentaron marchar hacia este edifico ministerial.
Las masas movilizadas aseguraron que no saldrán de la plaza, la que mantienen ocupada, hasta que no se cumplan sus exigencias. Nueve meses después de la revuelta que expulsó a Mubarak todavía no se fijó una fecha para las elecciones presidenciales.
La Policía, con el apoyo del Ejército, ha cargado duramente contra los manifestantes concentrados en la plaza Tahrir por tercer día consecutivo y ha empleado pelotas de goma, gases lacrimógenos y porras contra los participantes en la protesta. Varios médicos aseguraron haber atendido a heridos con balas de guerra. Los choques continúan este lunes con más de 3.000 personas en la plaza cairota protestando, muchos de ellos acampando por tercera noche consecutiva.

Entretanto, el imán Mazhar Shahin, ha confirmado a través del sistema de micrófonos instalados en la plaza de Tahrir que ha alcanzado un acuerdo con el Gobierno para delimitar las áreas en las que los policías no pueden irrumpir en las sentadas. Grupos de jóvenes establecidos en comités velarán por el cumplimiento de este acuerdo en un intento por acabar con la violencia sangrienta. A cambio, los manifestantes no podrán atacar el Ministerio del Interior. Un conjunto de vehículos separará a activistas y policías a modo de zona neutral.

En otras ciudades egipcias se producen concentraciones en solidaridad con la violencia empleada por las fuerzas de seguridad contra los manifestantes en El Cairo. Así, hay manifestaciones ante sedes gubernamentales o del Ejército en ciudades como Alejandría, Suez, Asiut o Menia, donde los participantes en la protesta habrían intentado incluso asaltar una comisaría de la Policía.
Entre las demandas también se incluye una convocatoria de elecciones presidenciales antes de abril, la sustitución del actual Ejecutivo por un gobierno interino, el inicio inmediato de una investigación que esclarezca lo sucedido en Tahrir y de un proceso judicial contra los implicados.

Esta mañan, el ministro de cultura, Emal Abu Ghazi, había presentado su dimisión formal ante el primer ministro, Essam Sharaf, en protesta por la violencia empleada por las fuerzas de seguirdad contra las masas.

En este contexto, un portavoz gubernamental, ha asegurado que el Consejo Supremo «está insistiendo en celebrar las elecciones en el tiempo estipulado». Hipotéticos candidatos a las elecciones, Mohamed El Baradei y Abdalá al Ashal, han denunciado la violencia contra los manifestantes y han pedido la formación de un Gobierno de salvación nacional.

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