EDUCACIÓN

Desde principios de mayo los estudiantes de la Universidad del Mar, junto a funcionarios y académicos, desenvuelven lucha para defender el derecho a la educación, pisoteado por los dueños de dicha casa de estudios y sus representantes dentro de la burocracia universitaria. Lo que hoy existe en dicha universidad es una enseñanza precaria, además de salarios y cotizaciones de los trabajadores que durante meses se han mantenido impagos, adeudándoles más de $ 500 millones. 
Se añade a lo anterior la corrupción desatada que vincula a los dueños y directivos de la universidad con funcionarios del viejo y podrido estado, específicamente en materia de acreditación. Tanto el enriquecimiento como la corruptela, podrían determinar, por su parte, el cierre del plantel, lo cuál preocupa enormemente a estudiantes, funcionarios y académicos, quienes estafados verían truncadas de manera abrupta sus anhelos de educarse y sus fuentes laborales respectivamente.
El caso de la Universidad del Mar es una demostración más de vulneración al derecho que tiene nuestro pueblo a educarse. La ampliación de la cobertura de la educación superior, en los términos ordenados por el imperialismo, se ha realizado a costa de las propias masas, quiénes junto con pagar y endeudarse se indignan al constatar como grandes burgueses y terratenientes vinculados al negocio educacional privilegian sus utilidades en desmedro de la docencia, la infraestructura, la investigación, etc. 
Demuestra también el carácter del viejo estado como aparato servil a los intereses de las clases opresoras, específicamente de aquellos puestos en el negocio de la educación superior, rematado por el traspaso de capital desde el propio estado a sus bolsillos por concepto de aportes fiscales, créditos, garantías y becas.
Los estudiantes más empobrecidos acuden a las instituciones privadas de educación superior, que son las que establecen menores requisitos para ingresar. La mayoría de estas instituciones, por su parte, persigue e incluso prohíbe la organización de los estudiantes, por lo que les aflige una condición de opresión mayor.
Sin embargo, los estudiantes de la Universidad del Mar han dicho basta y junto con luchar e instalar públicamente sus justas demandas, han sido capaces de vincularse con otros sectores democráticos, afectados gravemente por la crisis de la institución y del sistema en general. Juntos han emprendido además la lucha por la democratización de la Universidad, avance que apunta a derribar el régimen autoritario, propio de patrones de fundo, que aún impera en los gobiernos universitarios.
Los estudiantes populares en general, son cada día más conscientes de que la lucha en el terreno educacional es una lucha en contra de los planes que el imperialismo, a través del FMI, el BM y la OCDE, impone a nuestro país. Son, por su parte, cada día más conscientes de que la mala educación es una forma de someter a nuestro pueblo y que constituye un obstáculo para nuestro desarrollo económico y cultural como nación. 
De tal forma es que avanzan por las calles, desarrollando organización y acciones cada vez más combativas que contribuyen a la lucha revolucionaria por una educación gratuita, democrática, científica y al servicio de nuestro pueblo.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor deja tu comentario!
Ingreta tu nombre aquí por favor