Oriente Medio está compuesto por naciones en formación. Países que han sido transformados en colonias del imperialismo, principalmente yanqui, y que sólo podrán transformarse en naciones cuando conquisten su independencia.
Oriente Medio está compuesto por países atrasados, por países semifeudales. Por lo tanto el camino de su liberación debe estar bajo la dirección de la férrea alianza obrero-campesina. Solamente esta dirección de clase garantiza la expulsión del imperialismo y la liberación de los pueblos de Oriente Medio.

LAS MENTIRAS IMPERIALISTAS
Los imperialistas y los oportunistas buscan, por todos los medios, desarmar política e ideológicamente a los pueblos. Para ello ocultan la realidad, diciendo que en Medio Oriente se desenvuelve un “conflicto religioso” y un “conflicto cultural”.
Esta afirmación, por una parte oculta la existencia de la invasión imperialista y de la resistencia de los pueblos y, por otra parte, intenta descarriar la lucha, presentando a las organizaciones “religiosas” como “camino de resistencia” y así declarar por fin que no es necesaria la ciencia del marxismo para lograr la liberación.
Pero los hechos nos muestran algo muy distinto a lo que plantea el imperialismo y el oportunismo. La realidad nos muestra que emprender la lucha bajo la bandera religiosa o cultural no lleva a la liberación. Eso lo saben muy bien los imperialistas, por eso, frente a la lucha de liberación nacional en Irlanda del Norte en contra del imperialismo inglés, querían hacernos creer que la independencia de Irlanda avanzaba promoviendo más el catolicismo que la lucha. El imperialismo y el oportunismo plantean la cuestión religiosa y cultural como la causa de los conflictos. Así quieren ocultar la realidad y hacer perder de vista lo esencial que es la lucha de clases.
Otro caso que demuestra que la lucha de clases es lo principal es el de Irán. Durante 1979-1980, todos los contrarrevolucionarios afirmaban que Irán inauguraba una nueva era, decían que fracasado el socialismo era la hora de las revoluciones islamistas, que la bandera verde reemplazaría a la bandera roja, etc. ¿y qué sucedió finalmente? Nada, no hubo revolución, el pueblo iraní siguió siendo oprimido y el Sha aplicó los mandatos del imperialismo como un vil lacayo.
Actualmente, en la invasión yanqui a Siria, queda demostrado como el imperialismo yanqui actúa enviando a grupos mercenarios como Al-Qaeda. Los que son entrenados en la frontera de Turquía por el Mossad (aparato de seguridad israelí).
Como vemos, el imperialismo y el oportunismo echan tierra a los ojos de las masas, levantando estas teorías que encubren la lucha de clases con un manto “religioso” y “cultural”.
LAS MASAS SON TODOPODEROSAS
La contradicción principal en el mundo no es “oriente v/s occidente”, sino que: potencias imperialistas por un lado y pueblos y naciones oprimidas por otro lado.
Mientras los líderes de organizaciones religiosas pasan su vida buscando arreglos y vendiéndose al mejor postor en los putrefactos sillones de la ONU, donde firman vergonzosos acuerdos de “paz”. Las masas dejan sus vidas en la calle, incansablemente, marcando el rumbo de la lucha, gritando que está dispuesta a seguir luchando hasta el final, pero que requieren de dirección correcta.
El problema no son las masas el problema es que falta una organización que las dirija, una organización que represente sus intereses de clase, una dirección obrera en alianza con el campesinado pobre, un Partido Comunista de nuevo tipo.
A pesar de todas las toneladas de bombas que día a día el imperialismo riega en los suelos de Oriente Medio, a pesar del muro levantado por Israel que ha descuartizado Palestina, de los derrumbes de poblaciones enteras en manos de Caterpillar. A pesar de todo ello, los pueblos de Oriente Medio no se arrodillan frente los imperialistas. Son las masas iraquíes las que han llevado la resistencia a niveles de una guerra insurgente; son las masas afganas y pakistaníes las que tienen empantanadas a las tropas de la OTAN; son las masas más pobres de Palestina las que nos han dado a luz gloriosas Intifadas.
La lucha de los pueblos de Oriente Medio es gloriosa porque es lucha popular. Es gloriosa no sólo porque la libran los que más sufren, sino, principalmente, porque la libran quienes van a ganar. Es gloriosa además porque forma parte de todas las luchas del mundo. Los lacayos, los traidores pasan, la resistencia continua hasta lograr la victoria. No puede ser de otra manera. Entre revolución y contrarrevolución, la revolución es tendencia histórica principal, tiene inevitablemente un brillante futuro. Los pueblos del mundo están condenados a triunfar.

¡Apoyemos las luchas de Oriente Medio y de todos los pueblos del mundo!

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