En las últimas semanas tres terribles incendios han golpeado a parte de las masas pobres de Chile. El voraz incendio que terminó con cientos de viviendas reducidas a cenizas en Valparaíso fue seguido por un incendio en Quinta Normal que destruyó tres casas y otro que destruyó una casa en Cerro Navia, con el resultado de 9 pobladores muertos en las llamas.
Tres incendios en poblaciones pobres. En Valparaíso, un trabajo de soldadura; en Quinta Normal, una olla que quedó prendida y en Cerro Navia, un alargador eléctrico. Según el gerenciamiento de Piñera/FMI esos son los tres siniestros y sus tres causas.
            Sin embargo, las causas de los incendios son más profundas y más evidentes. Las causas son el atraso y la pobreza en las poblaciones de Chile, que tienen como consecuencia el hacinamiento, las “ampliaciones” en un lugar donde es imposible ampliarse y materiales de construcción de mala calidad (que la prensa llama “material ligero”).
            Desde el viejo Estado burgués-terrateniente quieren hacernos creer que los incendios han sido provocado por descuidos y que, por lo tanto, la solución está en seguir viviendo hacinados, con casas que albergan hasta 3 familias y más, con ampliaciones de madera y cholguán, pero “teniendo mucho cuidado”.
En esta línea argumentativa absurda y burlesca frente al pueblo se encuentra el ministro del Interior y Seguridad Pública, Andrés Chadwick con la brillante conclusión: “cuidemos nuestros hogares, cuidemos nuestras casas”. Secundado por el ministro de Desarrollo Social, Joaquín Lavín, quien dijo: “son tragedias muy grandes y a veces uno piensa que son accidentes que podían ser evitados”.


Estos payasos deben defender lo indefendible: un sistema de opresión y explotación a las masas trabajadoras, un sistema donde burgueses y terratenientes se enriquecen mientras empobrecen al resto del país. Un sistema de propiedad donde los millonarios especulan con los grandes terrenos mientras las masas viviendo abarrotadas, con casas pegadas unas a otras en espacios ínfimos.
Chadwick y Lavin dicen estar preocupados de la gente, pero con sus declaraciones demuestran que se burlan de la gente. Esto lo han dejado claro los mismos pobladores de los incendios de Santiago, quienes han dicho: “Vinieron pa la pura tele, después se fueron. Nada de ayuda, nada de nada”. Pero los pobladores en la tragedia no están solos, su suerte es compartida por todas las masas pobres de Chile. Lo que se necesita es compartir no sólo la tragedia, sino que el camino y la perspectiva, el sendero de lucha que ponga fin a todos estos males, que conquiste el Poder para la clase obrera y el pueblo. Ese es el único camino para terminar con tanto sufrimiento de quienes no deben sufrir.

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