Miércoles 8 de mayo de 2013.
El gerenciamiento de Dilma Rouseff-Lula busca criminalizar la lucha por la tierra que se está desarrollando fuertemente en Brasil. Para ello ha mandado a la policía militar y ha coordinado a grupos de pistoleros para combatir la tomas de terrenos de familias sin tierra, principalmente de campesinos pobres. Traducimos y ponemos a disposición de los lectores este artículo de la Liga de Campesinos Pobres de Rondonia y la Amazonia Occidental de Brasil para denunciar la campaña de criminalización de la lucha por la tierra y solidarizar de este modo con el pueblo pobre brasileño que avanza en la Revolución Agraria.
El defensor de terratenientes nacionales Gercino y el mayor Ênedy comandan campaña para criminalizar la lucha por la tierra
Jaru, 25 de abril 2013
En abril, unas cuantas páginas de noticias en internet subieron fotos de armas de fuego con la inscripción “LCP”. Las cosas eran confusas: el título decía “GOE se apodera de armas de fuego en Theobroma”, después el texto hablaba de que la Policía Civil de Porto Velho había detenido a un sospechoso de asaltar la oficina de correos de Alto Paraíso. Como autor de la noticia aparecía el mayor Cavalcanti Plinio, comandante de la Policía Militar de Jaru. No, no se trata de una gran incompetencia de Plinio en el campo del periodismo. El asunto es confuso a propósito y busca engañar a la opinión pública que la Liga de Campesinos Pobres (LCP) es una organización criminal y que las tomas de tierras están llenas de bandidos. Así, se justifica toda la violencia y las irregularidades que el viejo estado siempre comete contra los que luchan por el derecho sagrado a la tierra.
Esto que aparece en internet es una farsa que merece ser aclarada.
La Liga de Campesinos Pobres es una organización campesina que lucha por el sagrado derecho a la tierra de los que viven y trabajan en ella. Debido a esto, las grandes haciendas siempre nos odiaron, y enviaron a sus secuaces, privados y de la policía a perseguirnos duramente. Ciertamente, este marcado de las armas fue realizado por la policía, un cuadro más para incriminarnos.
Desde febrero, el 7º Batallón de la Policía Militar (Porto Velho), comandado por el mayor Ênedy, está llevando a cabo una gran operación en Theobroma y la región con el objetivo declarado de luchar contra los bandidos y cumplir órdenes de desalojo de tierras.
Desde julio de 2012, 7 tomas de tierras se llevaron a cabo en la región de Jaru, reuniendo a más de 500 familias, en su mayoría campesinos pobres. El delegado Salomón de Matos dice que durante las investigaciones descubrió que la mayoría de las familias en toma no era pobre. Pero, ¿qué investigación? Ningún campesino nos informó que alguien en el campamento estuviera preguntando de dónde vienen o por qué estamos en la toma. Nadie fue a conocer a las familias que vivían de la alimentación colectiva de la toma y que después del desalojo tuvieron que pedir a los vecinos un lugar para quedarse, ya que no tenían a donde ir. Nadie visitó las decenas de niños que estaban sin estudiar.
No podemos olvidar que el mayor Plinio tiene un profesor bien calificado en la criminalización de la lucha por la tierra: el mayor Ênedy, antiguo perseguidor de la LCP. Su última mentira la dijo en una reunión con los campesinos de Monte Negro en abril: “Todos quieren paz y vivir bien, la policía militar (PM) está aquí para garantizar la seguridad del médico y la de los ciudadanos más humildes y pobres.”  Broma!
Lo mismo dice el defensor de los terratenientes, Gercino da Silva, el 25 del último mes en Porto Velho: “…quienes cometen ilegalidades van a sufrir las consecuencias.”  Otra amenaza para los campesinos, porque él dio esta declaración durante una reunión de la Comisión de Combate a la Violencia en el Campo, donde no se dijo ni una sola palabra acerca de los crímenes de la policía: la intimidación, palizas, torturas, amenazas de muerte, quema de chozas y actuación conjunta con pistoleros! Ni una palabra sobre la justicia que se olvida de las leyes de defensa de la vida y del uso social de la tierra y agiliza los desalojos y la detención de dirigentes campesinos con la mayor rapidez! Ni una palabra sobre el abandono de la reforma agraria por parte del INCRA! Pero para Gercino, esto no es ilegal.
Veamos algunos hechos criminales de esta campaña de criminalización de la lucha por la tierra, denunciada por campesinos de diversas zonas de Jaru:
1. En noviembre de 2012, tres pistoleros fueron detenidos por la PM con una escopeta de dos cañones de calibre 12, una carabina calibre 38 y dos revólveres calibre 38, pero fueron puestos en libertad poco después. Así como el ex alcalde de Porto Velho que robó millones y no fue un solo día a la cárcel. Por otra parte, los campesinos son arrestados acusados de liderar las tomas de tierra. Así es como los tres poderes del viejo Estado gobiernan Brasil: atentar contra la vida de las personas no es un delito, pero quienes luchan por un pedazo de tierra para vivir con dignidad y contribuir al desarrollo de la región y la nación es humillado, perseguido, amenazado de muerte, encarcelado, torturado y asesinado.
2. El 08 de abril, la policía arrestó a Maicon José Gonzalo Sabino, acusado de un asesinato. Nos enteramos que después de su detención, fue tan duramente golpeado que pasó días sin caminar derecho y hasta hoy está sordo de un oído.
3. Durante semanas, policías de la PM y el GOE, fuertemente armados llevaron a cabo bombardeos en las carreteras, deteniendo a los residentes a menudo de manera muy agresiva e incluso delante de los niños. La policía les preguntaba si eran del movimiento, como si la LCP y otras organizaciones sociales fueran entidades criminales. Un campesino informó que llegó a ser golpeado por la policía en estos bombardeos. Estos bombardeos criminales disminuyeron después de un acto público que se realizó en Jaru, el día 9 de abril donde denunciamos la campaña de criminalización.
4. El 25 de febrero, el campamento Buen Futuro fue desalojado. La policía amenazó a una mujer de 82 años sólo porque su lote colinda con la toma y sin pedir permiso pasaron por ahí. También la policía rompió la cerradura de la puerta de otro propietario vecino. Los campesinos dijeron haber visto a cuatro hombres fuertemente armados, que ayudaron a la policía a derribar el campamento a punta de fuego. Los campesinos denunciaron que ellos estaban armados, pero la policía no hizo nada. Después, los campesinos quedaron acampados en un sitio vecino, con el permiso del dueño. El día 6 de abril de 2013, 4 autos del GOE fueron al lugar, no encontraron a nadie y prendieron fuego a las chozas, con todas sus pertenencias en el interior.
5. Los campesinos de la toma Ze Porfirio fueron desalojados y llevados a la comisaría de Jaru, donde fueron tratados como delincuentes y coaccionados durante los interrogatorios. El delegado de Jaru amenazó con matar a uno de los líderes de las tomas. Tras el desalojo, la policía GOE regresó a la zona y esperó la llegada del latifundista Oswaldo Nicoletti para ayudarlo personalmente a derrumbar y quemar las mediaguas de los campesinos. Los campesinos también señalaron que en abril, cuando la policía reunió varias órdenes de detención amenazó: “Vamos a tomarlos vivos o muertos.”
6. Un anciano y dos pequeños del campamento Fortaleza fueron detenidos por la policía e incluso fueron torturados durante los interrogatorios para delatar a los líderes. La policía golpeó a los campesinos y los amenazó con un cuchillo, los metió en un auto, les arrojó gas pimienta y cerró todas las puertas y ventanas. Uno de los campesinos se enfermó. La policía los llevó al hospital, pero no sin antes amenazarlos de no contarles el caso a los médicos. A pesar de ello, uno de los campesinos denunció las agresiones al médico.
7. Los campesinos informaron que pistoleros abordaban a los transeúntes en la ruta C-45, de quienes sospechaban que acampaban. Pedían documentos y amenazaban: “Los en toma serán baleados.”  Por la noche, los pistoleros iluminaron el campamento y se lanzaron en contra de ellos para aterrorizar a las familias. Algunos cartuchos fueron recogidos por los campesinos. Los campesinos reconocieron a algunos de los pistoleros y sospechan que son coordinados por la policía militar.
8. El Fiscal del Ministerio Público de Jaru, Sr. Adilson, ha atacado las tomas de tierras alegando la preservación del medio ambiente, pero no dice una palabra sobre la deforestación hecha por los terratenientes, incluidos los que dicen ser propietarios de la tierra. En público, el fiscal Adilson dijo que una persona conocida como Jacamim era dirigente campesino y al día siguiente, dispararon al aire frente a la residencia de Jacamim. No olvidemos que Adilson fue policía militar en Corumbiara y participó en la atroz masacre de Santa Elina!
9. Al final del acto en homenaje al compañero Renato, el 9 de abril en Jaru, una profesora que se iba del acto fue amenazada por un agente policial desde un coche patrulla.
10. Los campesinos de toda Rondônia se quejan de una actuación agresiva de la policía, multando y requisando motos ante la menor irregularidad. Después de todo, la represión policial y la recaudación de impuestos son un resumen de las funciones del viejo Estado para con el pueblo.
Terrorismo de Estado
No es casualidad que Rondônia superó a Pará en el número de muertes en el campo, lo que no ocurría desde hace 25 años. Estamos de acuerdo con nuestros compañeros de CPT que calificaron la violencia contra los campesinos de “terrorismo de Estado”.
Debemos unirnos todos los campesinos, los obreros y el resto de los trabajadores de la ciudad, estudiantes, profesores y otros intelectuales honestos, pequeños y medianos propietarios de tierras, los pequeños y medianos comerciantes, los demócratas y gente buena para combatir esta feroz campaña en contra de la lucha por la tierra y defender la Revolución Agraria.
La lucha por la tierra no es un crimen!
Conquistar la tierra, destruir el latifundio!
Tierra para los que la viven y trabajan!
Viva la Revolución Agraria!
LCP – Liga de Campesinos Pobres de Rondônia y Amazonía occidental

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