La Dirección del Trabajo, DT, multó por casi 15 millones de pesos a la Corporación Municipal de Valparaíso (Cormuval), al detectar 8 infracciones laborales en el caso del trabajador municipal, Eduardo Lara Tapia, de 71 años quien se encontraba cumpliendo su jornada de trabajo el 21 de mayo pasado (día feriado). Desde años ese día estudiantes y trabajadores se congregan a repudiar las políticas antipatronales de los gobiernos del viejo Estado.

Eduardo Lara, llego a las 6:45 horas de ese día a las oficinas del Consejo Municipal, ya que su jornada se iniciaba a las 7:00 horas. A las 10:30 se inicia un incendio en el primer piso del edificio, donde funciona una sucursal de la coludida Farmacia Ahumada, que en el contexto de otras protestas ha sido objetivo de la rabia popular por sus enormes ganancias a costa de la salud del pueblo.

Cerca de las 10:50, Eduardo Lara informo de su retiro, según declararon algunos trabajadores. Tras ese hecho una serie de descoordinaciones denunciadas por la Secretaria Municipal, hicieron que se demorara su rescate y falleció por asfixia.

Mariella Valdés: “15 minutos antes y él se salvaba, yo pelié más de 1/2 hora para que me creyeran que él estaba ahí”

Apenas se supo la noticia, los medios de desinformación aprovecharon en forma histérica de criminalizar la protesta popular. Y los oportunistas abordaron el hecho con una ambiguedad, tratando vanamente de no quedar mal con nadie.

PROTESTA POPULAR EN VALPARAÍSO

Lo cierto es que el Informe de la DT, (publicado integro por Radio BioBio) dio como resultado un total de 8 infracciones, entre las cuales se encuentran: que no tenía contrato de trabajo, que trabajo de corrido los últimos 20 días y en años anteriores, que no se le otorgaba descanso en la jornada laboral, que excedía el máximo de horas extraordinarias, que no se le entregaron elementos de protección personal, que no se le informo de los riesgos laborales, del método de trabajo correcto y de las medidas preventivas asociadas a su función de guardía y auxiliar de portería, que no se le informo sobre el Protocolo en caso de siniestros y que no se le informo sobre Reglamento Interno de la institución. ¿Esto es preocuparse de los trabajadores?.

Todo ello deja en evidencia la aberrante demagogia del Alcalde, Jorge Castro (UDI) y otros funcionarios del viejo Estado que ese día frente a las cámaras, lloraron lágrimas de cocodrilo y exigieron las penas del infierno para los responsables, tratando de culpar a la protesta y queriendo aparecer como defensores de los trabajadores.

Repudiamos la utilización política de la muerte de un trabajador, para invalidar la justa protesta popular y la rabia del pueblo, frente a un gobierno corrupto y con políticas hambreadoras.

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