Pescadores perdidos en busca del pan para sus familias

fotomarcopolo

Familiares y amigos de los 3 pescadores artesanales desaparecidos de Calbuco, encontraron restos de la lancha Marco Polo, que era donde se embarcaron al zarpar.

Los pescadores Juan Soto Díaz de 29 años, Iván Soto Quinchaman de 25 años y Claudio Vargas Oyarzo de 32, salieron en busca de la merluza, salieron a parar la olla en una zona en donde la pobreza aumenta, producto del envenenamiento del mar por parte de las salmoneras.

La situación en la zona es de estancamiento económico y de hambre. En Calbuco (Puerto Montt) todo gira en torno al mar: los restaurantes, el turismo, el comercio, etc. Por lo que la crisis y cesantía no sólo afecta a los pescadores, buzos y recolectores de algas y a sus familias, sino que a toda la población del lugar.

En Mayo todo Chile fue testigo de cómo las masas que trabajan y viven del mar se levantaron en protesta desde Chiloé y cómo esta lucha se fue extendiendo y ganó la solidaridad y admiración del resto del pueblo.

Ya ha pasado el tiempo. Se fueron las cámaras de televisión y las Dogenwailer que buscaban lágrimas fáciles y sin embargo, la situación para el pueblo es la misma, sigue la pobreza y la cesantía.

La solidaridad de los pobres del campo y la ciudad

El miércoles nos dirigimos a Calbuco a entregar una cooperación solidaria, correspondiente en tres cajas de alimentos no perecibles, que los compañeros de la Radio Manque de Rancagua junto a otras organizaciones de la región reunieron.

Preocupados por entregarlas donde más se necesiten, preguntamos por alguna organización sindical de pescadores o cesantes. Ahí nos dijeron que fuéramos a la Municipalidad, donde la encargada de Omil nos informa que ellos trabajan directamente con el Sindicato de cesantes de las salmoneras y con los pescadores artesanales (a quienes llaman “marea roja”).

Estando en la calle volvimos a preguntar en el quiosco de la señora Mary, que nos informó que en las islas es donde está la gente que más necesita la mercadería. En seguida nos contacta con una mujer que vive en unas de las islas, quien nos dice que es mejor dejar la mercadería en el quiosco que en la Municipalidad.

IMG-20160722-WA0009

Los olvidados de los olvidados

Así fue como conversamos con esta mujer, una esforzada recolectora, que vive a duras penas la crisis, en una isla de Puerto Montt donde la gente fue olvidada por el gobierno.

Lamentablemente, el paso estaba cortado producto de las lluvias y además en Chile no contamos con sistemas de transporte al servicio de los pobres, por ello nos fue imposible ir a la isla a dejar la mercadería.

En una conversación por teléfono, esta mujer nos cuenta que la situación económica es crítica, que no han obtenido nada de los famosos planes de reconversión laboral, que incluso mucha gente ni siquiera ha recibido el bono que el gobierno prometió para las familias de pescadores artesanales.

Por si fuera poco, la Municipalidad los cita a reuniones donde, para trasladarse tienen que pagar 3.000 pesos de ida y vuelta. Y esa plata no la tienen. Incluso, si el clima está malo y no sale el ferri deben quedarse en Calbuco, cuando en realidad no tienen donde quedarse.

Finalmente, nos reitera lo que todo el pueblo afirma, que la tragedia no fue producto de la Marea Roja, sino que de la contaminación de las grandes salmoneras. Pero que eso no es todo, porque aun cuando el mar ha sido contaminado impunemente por los monopolios del salmón. Los trabajadores del mar han seguido trabajando, pero nadie compra mariscos.

Por su parte la Municipalidad organiza curantos, donde la gente va a vender sus productos, pero que, en realidad no hay garantía que la gente venda sus cosas, nadie compra mariscos. Menos probable aún es pensar que recibirán alguna indemnización como las que el Estado entrega a los terratenientes, hasta con la excusa de que el dólar está a la baja.

La ayuda llega a buen puerto

IMG-20160722-WA0007

La mercadería recolectada por los compañeros de Radio Manque, que quedó guardada en un local de Calbuco, fue retirada ayer viernes por los trabajadores. La mercadería fue embolsada y repartida entre la gente de la Isla Chidhuapi.

Esperamos que también lleguen a sus casas los trabajadores del mar que se encuentran perdidos por salir a buscar el sustento de sus hogares. Para ellos y sus familias toda nuestra solidaridad.

Avancemos en la organización y en la lucha para que nunca más ningún trabajador tenga que poner en riesgo su vida para llevar el pan a su hogar.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor deja tu comentario!
Ingreta tu nombre aquí por favor