De la edición impresa EP Octubre Nº52

En el contexto del juicio contra Elisa, Daniel y Juan Pablo, Periódico El Pueblo conversó con la madre y hermana de Elisa Rojas, esto fue lo que nos contaron:

Elisa Rojas es una joven integrante de la comunidad mapuche Wente Winkul Mapu, Comuna de Ercilla, que estuvo en prisión preventiva junto a otros dos miembros de la comunidad por casi un año: se trata de su pareja, Daniel Melinao, y Juan Pablo Licán.

Los acusaron de, supuestamente, haber facilitado los medios y de haberse concertado con los encapuchados para atacar un retén de carabineros, romper vidrios de un bus y lesionar a uno de los pasajeros, todo durante el cortejo fúnebre del comunero José Quintriqueo, peñi que fue asesinado impunemente por órdenes de un terrateniente de la zona, durante una recuperación de tierras, en el Fundo Nilpe de Galvarino.

Actualmente, el asesino de José Quintriqueo se encuentra en libertad, mientras que para Elisa y sus dos compañeros se pedían penas sobre los 30 años de cárcel.

El viernes 30 de septiembre termino el juicio que dictaminó que quedaran en libertad, aunque Elisa y Daniel quedaron como encubridores del delito de incendio que se les imputaba.

Esa es la justicia del viejo Estado y Alondra Rojas (hermana de Elisa) y Elsa Herrera (su madre) lo saben en carne propia. Saben que en Chile existe justicia para ricos y para pobres. Previo al juicio Alondra nos contó: “Cuando esto ocurrió, Elisa no vivía en el sur, vivía en la casa paterna con su hija. Daniel había sufrido un accidente y dos días antes del funeral lo habían dado de alta. Elisa viajó para allá a acompañarlo y luego, dos días después, ocurrió el asesinato de este joven. Se estaba haciendo una recuperación de tierras en un predio y el dueño del fundo le ordenó a los trabajadores que se enfrentaran con los mapuche. Uno de ellos le tiró el tractor y agarró al joven mapuche, José Quintriqueo y lo mató. Para el que le tiró el tractor y lo mató con alevosía, le dan 5 años y cumple en libertad. Y mi hermana, por supuestamente haber facilitado un auto, lleva ya un año presa.”

Una mujer que optó por la lucha 

Pero Elisa no siempre vivió allí. Aunque nació en Santiago, desde chica sintió un fuerte compromiso con las comunidades mapuche y en el colegio participaba en trabajos voluntarios con mujeres artesanas mapuche. Elisa es una mujer de fuertes convicciones, pues dejando las comodidades de su casa se fue a vivir a la población La Legua (Santiago), porque allí hacía clases de danza a niños. Luego, al interiorizarse con la lucha mapuche por la tierra, comienza a vincularse a ella y a viajar al sur. Hoy es reconocida y querida por la comunidad Wente Winkul Mapu como una comunera más, y junto a Daniel y Juan Pablo es parte de la larga lista de presos políticos mapuche, que han estado prisioneros por apoyar la lucha por la tierra, sin ninguna prueba que los inculpe.

¿Por qué razón Elisa casi cumplió un año en prisión, sin pruebas en su contra?

Alondra nos dice: “yo estoy segura de que la persecución a la Elisa es porque es pareja de Daniel Melinao, que es el werkén de la comunidad Wente Winkul Mapu, reconocida por estar en la lucha por la recuperación de territorio y que hace declaraciones públicas reconociendo que está en la lucha. Lo que se ha buscado es acusar a los voceros, meterlos presos un tiempo, y aunque al final los absuelvan, igual debilitan el movimiento al tener un año preso al vocero de una comunidad. Para mi es una estrategia política para debilitar el movimiento”.

Elsa Herrera: “Además que ¿Dónde están ellos?, justo en el sector forestal, eso es lo que está mandando todo, el sector forestal es quien digita las políticas de la región, tiene mucha fuerza, muchos recursos y obviamente los mapuche le están echando a perder el negocio”.

Para los pobres, sequía 

Alondra y Elsa saben que la violencia no nace de la nada. Las comunidades en el sur están invadidas con retenes de carabineros y le están quitando lo más básico: el agua. “Nosotras hemos estado en la comunidad y sabemos que la gente de la comunidad Wente y otras zonas necesitan de camiones aljibe para recibir agua porque no tienen agua potable, porque las plantaciones forestales han secado los esteros y las napas. Eso también debilita la agricultura y está matando las tierras alrededor. Obviamente, esto genera mayor violencia porque las personas no tienen agua para subsistir. Está claro que hay intereses económicos muy altos metidos acá. Ver a los pacos metidos ahí, tú te das cuenta que ahí lo que se está protegiendo es que no se metan con las forestales. Es una dictadura encubierta en la zona de la Araucanía”.

Una justicia para ricos y otra justicia para pobres

Elsa nos dice: “Existe una justicia para los ricos, yo veo que si aquí tú no tienes posibilidades de pagar un abogado no tienes ninguna posibilidad de salir libre. Es un drama porque hay mucha gente que está presa que no debería estarlo. Nosotros esperamos justicia y que en el caso de nuestra hija se haga justicia. Tú no puedes acusar a la gente en razón de su raza, o por lo que tienes… aquí está en juego la verdad. No puedes inventar cargos, eso es muy grave… pedimos nada más que la búsqueda de la verdad. Nosotros nos sentimos tremendamente orgullosos de Elisa, porque no todo el mundo es capaz de pasar por sobre las barreras de clase para comprometerse”. Y Alondra agrega “La Elisa es la consecuencia con patas, no hay una persona más consecuente, siempre ella ha luchado por sus ideales desde chica, y tiene una fuerza interna enorme… la sacó a mi mamá…”.

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