Publicado en la edición impresa n° 64 (noviembre) de Periódico El Pueblo

La necesaria unidad del pueblo contra el monopolio:

Lucha contra la corrupta Ley de Pesca

Normalmente en la sección Clase Obrera abordamos temáticas relacionadas con trabajadores asalariados, tales como luchas, huelgas o actividades organizadas por sectores sindicales. Sin embargo, en el presente número hemos querido abordar la lucha que impulsan crecientemente los pescadores artesanales contra la Ley de Pesca y la incipiente iniciativa organizativa de comerciantes y trabajadores del Terminal Pesquero en Santiago. En esta lucha se demuestra cómo la línea proletaria, expresada en lucha contra el monopolio de la pesca, es aquella que dará respuesta a este sector del pueblo que hoy ve amenazada su existencia como rubro.

Octubre fue un mes cargado de protesta para la pesca artesanal.  En Lebu, en Valparaíso, en Concepción, centenares se movilizaron contra la Ley de Pesca y especialmente en contra de la modificación a la ley, que se votaba el 11 de octubre en el parlamento y que busca criminalizar lo que esta cueva de alacranes denomina “pesca ilegal”.

Conversamos con Nathaly Hernández, trabajadora del Terminal Pesquero, quien desde hace un par de años viene impulsando la lucha en contra de esta ley entre los comerciantes y trabajadores del Terminal, como también sumándose activamente a la protesta de los pescadores artesanales.

Nathaly nos cuenta que “la ley de pesca redujo las cuotas de captura de los pescadores artesanales. Esto significa que ellos no manejan toda la documentación para acreditar lo que ellos capturan. Hay caletas en Chile que, por las cuotas que tienen, sólo podrían salir a pescar legalmente 2 veces al mes. ¿Qué familia vive trabajando 2 veces al mes?”.

Este producto “sin documentos” es el que compran los comerciantes que viajan 3 veces a la semana a la Séptima y Octava región para abastecer el Terminal Pesquero. Compran allí, porque en la Quinta Región ya se encuentra agotado, debido a la pesca de arrastre. Y este producto sin papeles es parte de la llamada “pesca ilegal”.

¿Quiénes son los verdaderos ladrones?

La modificación legal contra la que luchan los pescadores fue despachada por el senado en agosto de 2016 y tipifica con penas de cárcel el procesamiento, elaboración, comercialización y almacenamiento de productos que no acrediten origen legal. “Esto quiere decir que lo que nosotros comercialicemos o transportemos como pesca ilegal, sin el papel, sin documento ya no será solo una multa, que nos quiten el producto y nos quiten el vehículo, sino que se convierte automáticamente en un delito, que se paga con cárcel, desde 3 años”, señala Nathaly.

Actualmente el grueso de la llamada “pesca ilegal” es la que realizan los pescadores artesanales, y que transportan y venden los pequeños y medianos comerciantes. Por lo tanto, todo el peso de esta ley caerá sobre ellos, que son la principal fuente de abastecimiento de pescado para el consumo.

Sin embargo, nadie fiscaliza ni sanciona la pesca de arrastre y la forma cómo han agotado los recursos. De hecho, Nathaly nos cuenta que “a nosotros nos persigue Sernapesca porque está de lunes a lunes en la ruta, en los peajes, fiscalizando en la entrada del Terminal Pesquero y nos fiscalizan todos los días. En cambio Asipes (Asociación de Industriales Pesqueros) no es fiscalizada desde el 2012”.

Entonces, el objetivo de estas modificaciones salta a la vista: concentrar aún más, tanto la extracción como la comercialización de los recursos pesqueros. “Lo que yo veo  es que a lo que apunta esta ley es disminuir la comercialización  de los pequeños y medianos empresarios para que, finalmente, el pescador en la caleta no tenga a quien entregarle el recurso más que a la industria. A eso apunta. Porque aún siguen trabajando los pescadores, pero si empiezan a caer los comerciantes el pescador no va a tener a quien entregarle, no va a haber transportista, no va a haber comerciante, vendedor y finalmente el producto que llega a la mesa de todos nosotros vamos a tener que ir a comprarlo al supermercado”, dice Nathaly.

Leyes a la medida de 7 familias

Las 7 familias que concentran casi la totalidad de las cuotas para pescar son parte de la gran burguesía de nuestro país: Angelini, Sarkis, Stengel, Cifuentes, Jiménez, Izquierdo y Cruz. Ellos recaudan 3 mil millones de dólares anuales.

Este sector ya existía desde la primera Ley de Pesca, dictada en la época del gobierno de Ricardo Lagos. De hecho fue la Ley Corta de Lagos (año 2002) la que extendió hasta 2012 las cuotas de captura, concentrándolas aún más en las 7 familias.  En esa época, miles de trabajadores de la pesca artesanal e incluso de pequeños y medianos industriales vieron reducir sus cuotas de captura, al mismo tiempo que la pesca de arrastre (para exportación imperialista) comenzaba a agotar los recursos.

Pero fue la ley de Pablo Longueira, quien era Ministro de Economía en el gobierno de Piñera, la que extendió a perpetuidad los derechos de propiedad de los recursos en las 7 familias en el año 2012.

Nathaly  dice que “estas cuotas se les regaló, ni siquiera pagan impuesto por el daño que hacen con la pesca de arrastre. Las cuotas para ellos son renovables cada 20 años y heredables a sus hijos y a los hijos de sus hijos. Pero por ejemplo, en la Caleta de Calbuco ya se cerraron las inscripciones, no puede haber nuevas generaciones de pescadores.

Es una injusticia terrible porque esto es un oficio que se hereda. ¿Y no poder realizar un oficio porque una ley te lo dice? El gobierno dice “enfócate en otro oficio, te vamos a dar una capacitación”. Y mientras tanto las 7 familias siguen perpetuando la herencia, con los recursos de todos y todas. Se muere Angelini y su hijo va a seguir la industria en el mar”.

La lucha por la anulación de la Ley

Los sectores que hoy luchan contra la Ley de Pesca, han impulsado la demanda por la anulación de esta ley, exigiendo que la propiedad de los recursos esté en manos del Estado de Chile, se terminen con los regalos y el monopolio de la gran industria, y que el fraccionamiento sea a favor de los artesanales, considerando recursos pesqueros con real valor económico, como han señalado dirigentes de Condep (Consejo Nacional de Defensa de la Pesca Artesanal de Chile).

Sin embargo, la tramitación del proyecto de ley que busca anular la Ley de Pesca no ha tenido ningún avance y sólo obedece a la demagogia del falso Partido Comunista  (a través de su diputado Hugo Gutiérrez) con la finalidad de ganar votos en las próximas elecciones.

Pese a ello, la demanda por la nulidad es apoyada por los sectores que luchan, debido a que de esta forma buscan quitarles la propiedad a las 7 familias, sin ningún tipo de indemnización por ello.

La lucha de los pescadores y comerciantes pesqueros crece día a día, y en la última reunión ampliada llevada a cabo el 23 de octubre se hizo un llamado general a movilizarse contra esta Ley.

Es por eso que Nathaly nos dice lo siguiente: “Deberíamos unirnos todos para luchar para que esta ley sea anulada” y llama a los trabajadores del Terminal Pesquero a unirse a la lucha de los artesanales: “es un problema transversal   todos los comerciantes, ya sea desde el que vende un ceviche hasta el que vende 10.000 toneladas de reineta, somos todos trabajadores igual”.

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