BOLIVIA: CAMPAÑA DE SOLIDARIDAD CON EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL BOLIVIANO

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Los universitarios de la ciudad El Alto de Bolivia están desarrollando hace dos meses la lucha por conquistar el presupuesto adecuado para la educación superior y lograr justicia para Jonathan Quispe Vila, joven asesinado por la policía durante una protesta a fines de mayo. Durante estos meses ha habido movilizaciones casi todos los días, incluyendo marchas a La Paz, huelgas de hambre, enfrentamientos con la policía, heridos y detenidos.

Nos sumamos al llamado de solidaridad internacional y pedimos que se difunda lo máximo posible dentro de las organizaciones y federaciones estudiantiles, lo que será un gran apoyo moral para el movimiento estudiantil en Bolivia, sirviendo a dar fuerzas para enfrentar las duras pruebas que impone el camino hacia la educación libre y gratuita.

Jonathan fue asesinado el 24 de mayo del 2018 y era estudiante de primer año en la carrera Ciencias de la Comunicación Social de la Universidad Pública de El Alto. La cobarde policía del viejo Estado boliviano mató al estudiante cuando este se retiraba de la protesta para aumentar el presupuesto de la educación superior. Este crimen de Estado ha sido manipulado por el régimen de Evo Morales, calumniando e intimidando a los estudiantes con el fin de dejar impune a los verdaderos culpables.

Los aparatos de inteligencia del Estado hostigan a familiares, amigos y dirigentes estudiantiles haciendo llamadas anónimas y amenazando de muerte para que la verdad no se dé e a conocer.

A continuación publicamos dos artículos hechos por Análisis y Opinión de Bolivia. Para más información adjuntamos dos enlaces más y llamamos a informarse a través del medio señalado.

“Abajo las acusaciones reaccionarias del MAS de Evo Morales

14/06/18

Análisis y Opinión

La lucha por el presupuesto en la UPEA continúa, hay 8 piquetes de huelga de hambre y más de 40 personas participando, las protestas y movilizaciones continúan y tienden a radicalizarse.

La dirigencia de la UPEA entró en negociaciones con el gobierno para plantear su demanda de presupuesto y ahora están rotas, no ha podido negociar directamente con Evo Morales porque éste se fue de gira al mundial de fútbol a Rusia y sus portavoces esgrimieron argumentos tan ridículos como el que “peligra su vida” si se reúne con la UPEA.

La artillería de troles enquistados y bien pagados del gobierno iniciaron la campaña de desprestigio contra las demandas de la UPEA lanzando medias verdades y versiones antojadizas sobre el problema que sufre la Universidad de El Alto y que es un problema que atinge a todas las universidades del país.

Nosotros hemos planteado desde esta tribuna muchas veces las contradicciones que hay en la UPEA que son las contradicciones existentes en todo el sistema universitario, contradicciones que tienen que ver con los diferentes intereses que hay dentro entre docentes y estudiantes, autoridades y comunidad universitaria en general, administrativos y demás, sectores clasistas y sectores conservadores, sectores pro gobierno (masistas) y sectores revolucionarios. Estos intereses se expresan en diversos posicionamientos y entran en conflicto de tanto en tanto en la política interna y externa de la Universidad.

Sin embargo, a la hora de luchar por los intereses que ponen en peligro la existencia misma de la Universidad es lógico que la mayoría de sectoresprogresistas emprendan una lucha unitaria colocando en segundo lugar sus contradicciones internas. Lo que intenta el gobierno a través de diferentes portavoces es quebrar la lucha acicateando las contradicciones internas y que la lucha unitaria se desinfle.

Los “argumentos” planteados desde el oficialismo son que la UPEA tiene gastos enormes en sueldos a sus administrativos y autoridades, que tiene estudiantes mediocres, que todos son borrachos, que no pasan clases y que hay mucha corrupción. Todo este tipo de “argumentos” llevó en algún momento a que Evo Morales opine, sin saber ni entender absolutamente para nada sobre el tema, que la autonomía universitaria debe acabarse, alabando en otros momentos la gestión de las universidades privadas oel modelo de gestión dela universidad manejada por militares del ejército boliviano como ocurre con la Universidad Indígena que tantos escándalos de maltrato nos ha dado.

El problema no lo podemos analizar al margen de la lucha de clases, que se desarrolla en la sociedad y se reproduce al interior de la Universidad. La autonomía universitaria no se reduce a la administración de la asignación presupuestaria si bien es un elemento importante para garantizar su funcionamiento, pero la autonomía universitaria se planteó para colocar una especie de freno al intento de parametrizar la universidad respecto a los intereses de un gobierno o el Estado. La autonomía busca garantizar el ejercicio y la universalidad de las ideas, la difusión de la ciencia, la libertad frente al oscurantismo, a la restricción, a la imposición del Estado o el gobierno, de ahí que la autonomía garantice en la universidad un espacio democrático de discusión y disputa de ideas, es hasta cierto punto una reivindicación liberal en la universidad frente a las ideas escolásticas atrasadas de contenido feudal o semifeudal que contravienen el espíritu libre, democrático y científico.

La autonomía universitaria fue una reacción a la Universidad administrada por un funcionario público, un cura o un militar y por ello planteó también su gobierno interno que varía en contextos y espacios en diferentes países de nuestro continente. En nuestra particularidad, la autonomía sumó a nuestras universidades públicas la característica de popular y al servicio de las clases populares, que es un rasgo importante en la búsqueda de la educación pública y gratuita que garantice la educación para nuestro pueblo y donde se discutan los intereses de nuestro pueblo libre de la tutela gubernamental. La lucha en general por el presupuesto por la existencia de la Universidad es una lucha por todos estos principios.

De manera concreta, los hechos en la realidad en la universidad son más complejos. ¿Existen diferencias por los sueldos de ciertos administrativos respecto al resto de la comunidad? Por supuesto que sí, existen los que tienen altos sueldos como los que tienen bajísimo sueldo, ¿existen ciertos dirigentes privilegiados que reciben prebendas de autoridades? Por supuesto ¿existen momentos en que la movilización condicionada por diversos factores? También, ¿existen estudiantes borrachos y mediocres? Claro que sí. Pero ¿esa es toda la realidad de la Universidad, toda la UPEA es así? Por supuesto que NO.

La influencia del medio exterior de la universidad, los intereses conservadores y del gobierno influyeron e influyen en los sectores conservadores de la Universidad quienes defienden a su interior esos intereses, mientras que los sectores progresistas en la comunidad universitaria luchan y defienden el respeto por los principios universitarios pero también la transformación de la universidad al servicio del pueblo.

El sistema universitario en general está dividido en parcelas feudales conocidos como roscas, esa no es una novedad, roscas que manejan grupos de docentes, autoridades y universitarios hace muchos años, a través de la asignación de materias, puestos de trabajo administrativo o becas estudiantiles. De manera general eso lo hemos tenido en todos los gobiernos en épocas neoliberales como actualmente. De manera general estos sectores han intentado conducir a la Universidad por el camino conservador, conciliador con los gobiernos, producir mano de obra para el mercado, conservar el statu quo de la universidad, siempre con el discurso de que a la universidad se viene a estudiar y no a hacer política. Son muchos de estos los que han estado envueltos en escándalos de corrupción, en viejas prácticas politiqueras de eternización de dirigentes, de prebendas y carreras políticas oscuras en toda su vida universitaria, han sido protagonistas de estas políticas militantes de partidos reaccionarios como el MNR, ADN, MIR, UCS y la izquierda electorera, entre otros y es por todos conocidos, aquellos que reclamaban excelencia académica practicaban politiquería al mas viejo y podrido estilo feudal hacendatario en la universidad y pedían a los sectores progresistas y revolucionarios que ¡dejen de hacer política!.

¿Ha cambiado eso con el MAS de Evo Morales? Por supuesto que no. Primero porque muchos de esos viejos politiqueros de viejos partidos de la noche a la mañana se convirtieron en militantes del MAS. Hablando claro el MAS no tiene militantes nuevos en la universidad, su cantera viene de viejos políticos tránsfugas o acostumbrados al oportunismo político y hablando claro también al MAS desde un inicio le gustó eso en la Universidad. Lo primero que promovió el MAS en la política universitaria fue separar a los políticos mas o menos honestos y consecuentes de izquierda que se atrevieron a acercarse al MAS, éstos ilusos recibieron una patada porque el MAS los rechazó y recibió con los brazos abiertos a todos aquellos con capacidad de transformers políticos, así que solo quedaron en sus filas aquellos que estaban dispuestos a aceptar sin discusión alguna la política oficial.

Esto ocurrió en todas las universidades y dan fe de esto muchas personas que se fueron a trabajar a la administración pública. En la universidad la gran mayoría de autoridades tiene pactos con el gobierno, pasa algo similar con ciertas direcciones de estudiantes, nosotros lo hemos denunciado siempre, ese sector acostumbrado a la prebenda, a la manipulación política, a trabajar con el lumpen delincuencial para concretar sus objetivos políticos son prácticas favorables al gobierno de turno, como ejemplo elocuente hay que ver a la actual senadora del MAS Eva Copa, conocida dirigentilla con capacidad de maniobra y politiquería en la carrera de Trabajo Social dedicada durante años a mantener lo más conservador y reaccionario en esa carrera y en contra de todo aquello que pueda ser crítico, contestario y revolucionario, ha manejado la carrera como su feudo con complicidad de autoridades y valiéndose muchas veces de prácticas delincuenciales.

Cuando el ex Canciller David Choquehuanca tenía bajo su tutela la elección de candidatos de la zona rural de La Paz incluida la UPEA (privilegio que hoy tiene el ministro Eugenio Rojas) Eva Copa fue elegida como representante de la UPEA, esta dirigentilla se convirtió en representante en contra de la opinión general de los estudiantes de dicha Universidad, en particular de los sectores contestarios y clasistas que conocían muy bien sus habilidades para las prácticas políticas prebendales y reaccionarias. Eva Copa pegó el salto a senadora de la mano de Choquehuanca con la venia de Evo Morales, y en la actualidad su papel, como la de muchos miembros del MAS en el parlamento es avalar a pie juntillas la política del régimen y prebendalizar a dirigentes de El Alto para frenar la protesta social.

Por el contrario, los sectores clasistas y revolucionarios luchan y han luchado contra esta nefasta interferencia en la universidad, por una transformación científica y al servicio del pueblo, es una lucha que se viene dando hace años, y está en primera línea en la defensa de las conquistas democráticas de la Universidad en contra de los planes del gobierno y sus agentes al interior.

Esta lucha se ha desarrollado en distintos planos, en la defensa de los derechos de la universidad autónoma y popular, en la defensa de los derechos de los intereses del pueblo en la universidad, por la transformación de la misma combatiendo las actitudes, prácticas y comportamientos erróneos en la comunidad universitaria y en el movimiento universitario, se trata de una lucha por la transformación científica y revolucionaria de la Universidad y por defender la independencia de ésta de los afanes nefastos del gobierno de controlarla.

Hoy esta lucha es por el presupuesto y como era de esperarse se produce frente al gobierno y contra las fuerzas represivas. Como en ocasiones anteriores los estudiantes de la UPEA, en particular su destacamento más decidido, el sector clasista, han tenido que enfrentar a la policía y han pagado grandes sacrificios, como la pérdida del compañero Jonathan Quispe. Esta lucha continua de manera abierta en la movilización y huelgas desplegadas pero también luchan contra los golpes arteros de los esquiroles (rompehuelgas) pagados que el gobierno de Evo Morales infiltra en la movilización. La lucha de la UPEA se suma a todas las luchas que de un tiempo a esta parte están marcando el descalabro político del gobierno de Evo, ha erosionado lo que tenía por “base social” y ha puesto al descubierto la farsa de que el MAS sea un “gobierno del pueblo”.

Las amenazas y calumnias no podrán acabar fácilmente con la lucha consecuente, el pueblo no puede menos que rechazar de manera categórica esa acusación reaccionaria que hace el ministro Romero y que se encuentra en las imputaciones de los jerarcas del MAS de que los movilizados buscaron un muerto, esa reaccionaria imputación es la misma que hacía el MNR el año 2002 que llegaba a la delirante acusación de que los campesinos se hacían matar porque iban a recibir una compensación de 2000 dólares. Es bueno recordarle a Evo Morales, que gusta recordarnos como se referían a él sus contendores cuando era dirigente, que hoy, el discurso de sus principales funcionarios es el mismo que el razonamiento de los criminales que han gobernado nuestro país.

UPEA continua la lucha por presupuesto y justicia

Análisis y Opinión

30/06/18

Quien puede negar que la Defensoría del Pueblo y el canal del Estado hoy en día cumplen una labor de zapa y de campaña sucia permanente contra el movimiento popular y gasta millones de dinero del pueblo para limpiar la imagen del gobierno, estas instituciones ahora, en particular el canal estatal, son la punta de lanza para ensuciar la lucha popular, no es una cosa que suceda solo hoy, lo han hecho durante todos estos años, gastando millonarias campañas publicitarias acusando falsamente a todas las protestas populares, sindicando a todos los dirigentes que se alzan en lucha de ser aliados de la derecha y del imperialismo, tachándoles de corruptos, vendidos, traidores.

La lucha de los estudiantes de la UPEA por el presupuesto y por justicia para el compañero Jonathan Quispe, asesinado por la policía, continúa y se radicaliza. La agudización del conflicto muestra las caras de los actores y las posiciones que adoptan. El gobierno de Evo Morales, como buen gobierno reaccionario recurre a desgastar la movilización, chantajea al estilo de Gonzalo Sánchez de Lozada exigiendo un “diálogo sin condiciones” y pidiendo de manera prepotente a través de su Ministro de la presidencia, Alfredo Rada, que se “levanten todas las medidas para poder iniciar el diálogo”.

Al mismo tiempo todo el aparato gubernamental que monitorea las redes sociales desata una sucia campaña de desprestigio contra los movilizados, en particular contra los huelguistas de hambre más consecuentes y radicales, contra aquellos que están dispuestos a llevar las medidas hasta el fin. Paralelamente utiliza a los fantoches que manejan ciertas instituciones y sindicatos, como por ejemplo el Defensor del Pueblo, que viene jugando el papel de rompehuelgas como lo hizo hace tiempo con los discapacitados, para amenazar con intervenir los piquetes de huelga de hambre.

Por su parte, el movimiento estudiantil y universitario viene tensando las protestas, con los piquetes de huelga de hambre que ya ha hecho dos tapiados que luego han sido levantados, han desarrollado una marcha desde la localidad de Patacamaya y han realizado, de manera valiente, el acto de desenmascaramiento a las instituciones serviles y rastreras del gobierno, con las pintas y carteles puestas, con molotov incluidas, en las puertas del Defensor del Pueblo y del vergonzoso canal del Estado. Estos estudiantes han manifestado lo que en el fondo muchas personas piensan y quieren hacer.

La radicalización de la lucha tiene diversas reacciones en la opinión pública. Por un lado están los comprometidos con la lucha que no tienen nada que perder, los más pobres y explotados, que saludan estas medidas porque son quienes viven en carne propia la opresión del Estado, la dictadura de clase capitalista y terrateniente que los aplasta día a día, la represión del gobierno pues son los que soportan la represión policial, la persecución y el asesinato como el caso del compañero Jonathan. Para ellos la única salida es presionar más y más para conseguir los objetivos, para no ceder al chantaje del gobierno, para desenmascarar la postura hipócrita del gobierno porque han aprendido que sólo con luchas se conquista victorias, no hay otra forma.

Por otro lado, la adocenada y apoltronada pequeña burguesía se muestra desconfiada, quienes luchan por compromisos personales, quienes creen que la lucha debe llevarse con orden y no pasar ciertos límites porque tienen un espíritu conservador, creen en la propaganda del gobierno y también de la oposición conservadora que, como reaccionaria que es, ha marcado distancias con el movimiento popular. Estos elementos de la pequeña burguesía plagada de intereses individuales, de practica oportunista junto a los individuos deliberadamente interesados en sacar réditos personales son lo que dicen que la movilización debe hacer un alto, debe ceder, no se puede ser muy radical, no debe cometer excesos, que hay límites que no se puede pasar.

En el otro bando se encuentra el gobierno con su negra campaña reaccionaria, que insulta a la población universitaria, echa la culpa al movimiento estudiantil de todos los males de la educación, cuando, como hemos señalado en nuestro documento anterior (Abajo las acusaciones reaccionarias del MAS de Evo Morales) son los gobiernos y sus militantes en la Universidad quienes por años han destruido los avances progresistas en la vida y formación universitaria.

Hoy, por ejemplo, tal como lo habíamos mencionado antes, Evo Morales ha declarado su interés por crear “universidades indígenas sin autonomía universitaria”, qué significa esto, “universidades” dirigidas por militares, como ya ha sucedido en La Paz y generado un escándalo, que enseñan a patadas a los estudiantes temas como la “descolonización”. Precisamente esas ideas nefastas, propias de un dictadorzuelo que mete sus manos en lo que no tiene idea, como la vida y formación educativa, son las que han destruido la educación y la han llevado a ser un nido de roscas y grupos prebendales usados como botín de cuando en cuando sometidos a cada gobierno de turno, como sucede actualmente con ciertos dirigentes y autoridades universitarias ligadas al gobierno de Evo Morales.

La transformación universitaria va a venir de la mano de los sectores progresistas y revolucionarios, que entienden que ésta no se va a producir con proyectos o políticas públicas, ni nuevas leyes dentro del marco del viejo Estado, todo lo contrario, vendrá con un poderoso torrente dispuesto a barrer las viejas estructuras conservadoras que dirigen la educación superior (y la educación en general) y también las viejas estructuras estatales que constriñen su transformación, con el único objetivo de poner la educación al servicio del pueblo. Para ello se requiere de una lucha ardorosa, que este precisamente dispuesta a sobrepasar los límites que le impone el viejo orden y la vieja sociedad y no temer a los “excesos”.

Las luchas revolucionarias nos han enseñado mucho en este sentido, los reaccionarios siempre han calificado los levantamientos de los pobres, en particular cuando cometen “excesos”, como “movimientos de chusma y de holgazanes”, hoy, no es una coincidencia que el grupo bien pagado del gobierno en las redes califique a los estudiantes, que han lanzado pintura y molotov a las puertas de la Defensoría y el Canal del Estado, de vagos, borrachos, terroristas, ociosos. No se trata de ninguna casualidad, se trata de las mismas viejas ideas reaccionarias que siempre se usaron para desprestigiar a los elementos más firmes y consecuentes, a los capaces de atizar la lucha para conseguir los objetivos, a los que se atreven a decir y hacer lo que los sectores más explotados desea en su corazón. Esa campaña reaccionaria la hace ahora el gobierno de Evo Morales que presume falsamente de revolucionario.

Pues resulta que el “exceso” no es más que la manifestación del desborde necesario de la lucha de clases para ganar posiciones en las negociaciones con su enemigo de clase, el Estado, generalmente el pueblo apunta bien sus blancos cuando realiza estos “excesos”. Quien puede negar que la Defensoría del Pueblo y el canal del Estado hoy en día cumplen una labor de zapa y de campaña sucia permanente contra el movimiento popular y gasta millones de dinero del pueblo para limpiar la imagen del gobierno, estas instituciones ahora, en particular el canal estatal, son la punta de lanza para ensuciar la lucha popular, no es una cosa que suceda solo hoy, lo han hecho durante todos estos años, gastando millonarias campañas publicitarias acusando falsamente a todas las protestas populares, sindicando a todos los dirigentes que se alzan en lucha de ser aliados de la derecha y del imperialismo, tachándoles de corruptos, vendidos, traidores.

Desde este medio televisivo se transmite la cobertura a los jerarcas del régimen que acusa permanentemente al movimiento popular de toda clase de violencia, incluso de generar sus propios muertos, como lo hace permanentemente el fascista ministro Carlos Romero, ahí se arman los spots tendenciosos para deslegitimar toda protesta social que se levanta contra el gobierno. Por todo esto no resulta extraño que la ira del pueblo se enfoque precisamente en este tipo de instituciones estatales. El canal del Estado no solo hace campaña sucia contra el movimiento popular, también hace gala de su desprecio al pueblo porque gasta igualmente millones para embellecer la imagen del régimen que retransmite la campaña electoral permanente de Evo Morales, llega incluso al descaro de transmitir los partidos de futbol de Evo Morales con relator deportivo mediocre incluido. Todo eso es un insulto a la lucha del pueblo por eso no es extraño que el movimiento popular elija como blanco a este medio.

La lucha del movimiento estudiantil es la lucha del pueblo boliviano, la lucha de los explotados y de los perseguidos por este gobierno fascista corporativo, los estudiantes de la UPEA están encarnado precisamente aquello que exige la población, que se levante la lucha y la indignación contra las políticas del gobierno de Evo Morales y buscar la justicia contra el crimen y asesinato de estudiantes. El movimiento estudiantil requiere solidaridad política en serio, el acompañamiento directo de su lucha, no solo a través de declaraciones o a través de los medios digitales. No le sirve la posición oportunista de los colectivos conservadores que aplauden a la UPEA desde sus balcones cómodos y ni bien la movilización se radicaliza la condenan, esa clase de gente debe ser expulsada del movimiento popular porque es tan reaccionaria como el gobierno de Morales a quien el movimiento popular enfrenta.”

Bolivia: Policía asesina a estudiante, Ministro miente

https://analisisopinion.wordpress.com/2018/05/25/bolivia-policia-asesina-a-estudiante-ministro-miente/

Bolivia II: Confirmado, policía mató a estudiante, Ministro mintió y sigue mintiendo

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