Mapuche, publicado en la edición impresa n° 73 de Periódico El Pueblo (septiembre, 2018)

Los poderes del Estado al servicio del latifundio y el gran capital:

Criminal banda llamada “Comando Jungla”

Desde el diario La Tercera se daba a conocer el 6 de julio que el “Comando Jungla” había ingresado a la comunidad Loncomahuida a detener una persona por homicidio frustrado. Esta situación de inmediato generó dudas y suspicacias: ¿Para qué movilizar un grupo especializado en lucha contrainsurgente para detener una pelea a cuchillos? La razón es que La Tercera, uno de los voceros de las forestales, buscaba limpiar la imagen del Comando Jungla como si fuera un grupo de carabineros preocupados por la seguridad de todos y, lo segundo, es que Loncomahuida está ubicada en el Bajo Malleco, colindando con comunidades y lof en resistencia, por lo que acceder allí le sirvió al Comando Jungla para un reconocimiento de terreno.

Lonko Alberto Curamil

A los pocos días, el Comando Jungla se presentó en las comunidades y lof en resistencia para detener a los y las lamngen, con la excusa de notificar a quienes el 2015 se tomaron la sede de la Conadi en Temuco. A todas luces es una persecución política, porque nunca antes alguien ha sido notificado tres años después por participar en una toma y, además, porque la forma en que se llevaron a cabo los procedimientos son completamente ilegales. Por ejemplo, la defensora pública Lucy Catalán actuó en colusión con la jueza Luz Arancibia, permitiendo que se desarrollara audiencia preparatoria del juicio simplificado sin pedir ninguna prueba a los acusados, dejándolos totalmente indefensos para la audiencia de juicio oral fijada para el 28 de noviembre del presente año; presentando un solo testigo contra 10 de la fiscalía; ignorando las peticiones de los acusados a quienes ella debiera defender y sin comunicarse con ellos.

Allanamiento en Lof Rankilko

La situación de sabotaje a la defensa de los mapuche acusados fue tanta que los y las lamngen tuvieron que levantarse de sus puestos y hablar por su cuenta directamente a la jueza Luz Mónica Arancibia, porque la propia defensora no los tomaba en cuenta. Por su parte, la jueza Luz Arancibia es reconocida como antimapuche. Fue ella, quien, entre otras cosas, dejó en prisión preventiva a los lamngen detenidos en el montaje de la Operación Huracán orquestada en el gobierno de Bachelet.

Allanamiento en Temucuicui

Durante ese mismo tiempo el Comando Jungla recurrió a otra triquiñuela para combatir la lucha: primero cortó la luz durante varios días en el Bajo Malleco, para así asegurar que los celulares estuvieran descargados y las personas no pudieran comunicarse ni grabar. Luego llegó al Lof Rankilko con una grúa “buscando un auto robado”, pero el auto nunca estuvo y así, sin poder comprobar ningún delito por parte de los miembros del lof en resistencia, se llevaron detenida, de forma completamente ilegal a la madre del werkén Rodrigo Curipán. Posteriormente han allanado en reiteradas ocasiones al Lof Rankilko, a la Comunidad Autónoma de Temucuicui, al Lof Radalko -donde detuvieron a Alberto Curamil, líder de la Alianza Territorial Mapuche-, al Lof Cacique José Guiñón y en un acto de persecución a los wenüy (amigos) se le intentó montar droga a Emilio Berkhoff.

Mientras tanto, Piñera montó su circo posando para la televisión con mapuche “conversos”, con los yanakonas Víctor Ancalaf y Aniceto Norín, que se prestaron para confundir a la opinión pública y ocultar que el pueblo mapuche lucha y es reprimido.

Así, el viejo Estado quería presentar ante la prensa a dos clases de mapuche: a los “civilizados” que se abrazan con Piñera y a los mapuche “violentos” que están en el weichan. Pero sabiendo que los sectores avanzados del pueblo entienden la etiqueta de “violentos” o “terroristas” como sinónimo de revolucionarios, esta vez el Estado trató de ponerles a los mapuche en resistencia la etiqueta de “delincuentes comunes”, vinculándolos con el robo de vehículos, tenencia de drogas y así deslegitimar la resistencia.

Sin embargo, los hechos mismos demostraron que tales delitos no existen, que Piñera no busca de ninguna forma servir a las necesidades del pueblo mapuche, sino que al gran latifundio. Fueron las propias comunidades mapuche en resistencia que enrostraron a Ancalaf y Norin por defender “intereses mezquinos e individualistas”, denuncia a la que se sumó la lonko Juana Calfunao, quien le dijo a Norin: “Le quiero solicitar, en mi calidad de autoridad, que no siga más hueveando con el Estado chileno. Cómo se le ocurre que usted le vino a dar la bienvenida a todo este Comando Jungla junto con Piñera, porque eso fue lo que hizo usted, darles la bienvenida para que nos ataquen, para que nos maten (…) Ande de la mano con el Gobierno, nadie le quita eso, porque nosotros sabemos que desde la conformación del Estado chileno hay yanaconas, pero no ande nombrando al Pueblo Mapuche ni ande engañando gente (…) Si usted quiere, ande abrazado con Piñera, ande chupándole las patas, pero no meta al Pueblo Mapuche”.

Es importante lo que aquí se da: la denuncia a los yanakonas se entiende como parte de la lucha de resistencia del pueblo mapuche. Es la forma en que la lucha contra el oportunismo se expresa en el pueblo mapuche. Otra gran lección.

La Fiscalía miente: ¡Tralcal inocentes!

El 23 de agosto, mientras el Estado rendía homenaje a Andrés Aylwin, a pocos metros un grupo de lamngen y wenüy se reunían para protestar fuera de tribunales por la libertad de los mapuche José y Luis Tralcal, condenados a cadena perpetua por el caso Luchsinger-Mackay con sólo una prueba y más encima fraudulenta: el relato bajo tortura que la PDI obtuvo de José Peralino Huinca, quien niega haber declarado y denuncia haber sido obligado a afirmar algo con lo que él no está de acuerdo.

Ese mismo día, Javier Caniumil Raimil, vocero de la familia Tralcal, fue detenido en Concepción y llevado a la Primera Comisaría “por un control de identidad”. Tras la detención se le informó que se le ha fijado audiencia para el 28 de septiembre, donde le informarán del delito que le están inventando, solamente por tomar parte en la lucha por la justicia y por la nulidad de este “juicio” contra los presos políticos mapuche Tralcal.

La “justicia” decretó que el 12 de septiembre continuará con el alegato para definir si cabe o no decretar nulidad para el juicio viciado y racista.

Debemos solidarizar con los lamngen Tralcal porque son injustamente perseguidos y porque el Estado está utilizando esta condena a cadena perpetua como termómetro, como un ensayo para las nuevas cadenas perpetuas y persecuciones que van a decretar contra los mapuche y chilenos que luchen por sus derechos y por una vida mejor.

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