El proletariado tiene un solo camino: luchar para conquistar

Clase obrera, publicada en Periódico El Pueblo n° 77 (Enero, 2019)

El día miércoles 14 de noviembre, alrededor de 80 trabajadores pertenecientes a los 3 Sindicatos  de la empresa Terminal Pacífico Sur de Valparaíso (TPS), realizaron una marcha, ya que se encontraban negociando el pago de un bono compensatorio ante la disminución de los turnos de trabajo, entre otras peticiones. Nadie pensó en ese momento que lo que se inició como una negociación de los sindicatos con el grupo Von Appen, de reconocido origen nazi, se convertiría en la huelga más combativa del proletariado de Chile durante el año 2018, dejando valiosas lecciones de lucha para la clase obrera.

Los obreros portuarios se encuentran dentro de los trabajadores más precarizados de los regulados por la ley laboral.  Su labor consiste en cargar y descargar la mercancía de los buques de carga. El contrato eventual de los trabajadores portuarios tiene una regulación especial dentro del Código del Trabajo, que se caracteriza por no tener ningún tipo de estabilidad en su trabajo ni derechos laborales mínimos que los demás asalariados sí tienen por ley.

Es por estas precarias condiciones que se explica la alta combatividad que ha caracterizado el movimiento de obreros portuarios en los últimos años. Ya desde el año 2013  se pudo observar la raíz de esta lucha, cuando un sector de portuarios de Valparaíso se plegaron en apoyo a la extensa movilización por ganar media hora adicional de colación, que terminó movilizando al 85% de los puertos de Chile.

Desde esa fecha hasta la actualidad, nuevas camadas de dirigentes han intentado levantar el sindicalismo combativo en el puerto de Valparaíso.

El origen del movimiento

En contraste con las utilidades de la gran burguesía –que se sirve de los puertos para saquear nuestro país-, desde el año 2017 los obreros portuarios vienen viendo la disminución real de sus salarios, producto de la baja cantidad de turnos, debido a la implementación de procesos de “modernización”.

Fue así como a mediados de noviembre de 2018, la demanda central de los portuarios fue exigir un bono compensatorio por la continua baja en los turnos y la instalación de una mesa de trabajo para abordar los problemas laborales en profundidad.

Así, el día 16 de noviembre, con la unificación de un petitorio para los 3 sindicatos, se marca el hito del inicio de la huelga de los Portuarios, cuando cansados del abuso y la precariedad, los trabajadores fueron a tomarse las puertas de la empresa, llamando a paralizar a casi 700 compañeros.

Nueva etapa de la movilización: ascenso de la combatividad

Durante una primera etapa del paro, los trabajadores movilizados dieron señales de su intención de negociar con la empresa, permitiendo la salida de contenedores con carga peligrosa, entre otros gestos de disposición al diálogo.  Sin embargo, a los pocos días, la empresa comenzó a romper los acuerdos, sacando más contenedores de los comprometidos a escondidas.

Por ende, la movilización pasó a una segunda fase en que los trabajadores radicalizaron las acciones. Impotencia y desilusión, pero principalmente rabia, fue lo que convirtió el paro de los portuarios en jornadas de protesta y barricadas, a 14 días de iniciada la movilización.

Para el gobierno vinieron las alertas cuando la huelga tomó ribetes políticos.

Tercera etapa: la chispa que encendió la lucha en el Puerto

Con el pasar de los días, el paro en Valparaíso concitaba el apoyo de cada vez más sectores. El pueblo de ésta y otras ciudades comenzó a solidarizar con la lucha de los portuarios.

Sin embargo, el punto más agudo lo marcó el día lunes 17 de diciembre, cuando tras largas jornadas de protesta callejera, la policía hizo ingreso y desalojó la sede del Sindicato N° 1 de Estibadores de TPS. Tan solo unos días atrás, una concentración familiar en apoyo a los portuarios había sido brutalmente reprimida en Valparaíso y se había producido el atropello de 3 personas en medio de la movilización.

Esa noche, decenas de barricadas iluminaron las calles del Puerto, encendiendo además la indignación en otras ciudades, donde en solidaridad paralizaron los puertos de  Iquique, Antofagasta, Caldera, Huasco, Chañaral, Ventanas, San Antonio, San Vicente, Talcahuano, Pto. Montt y Pta. Arenas.

“Si no hay navidad para los Portuarios, no habrá año nuevo en Valparaíso”

La lucha de los portuarios multiplicaba el odio  a la gran burguesía y al Estado en amplios sectores del pueblo, por lo que se convertía en un hecho de relevancia política y de interés para el gobierno.

De ahí que durante los días 19 y 20, las autoridades del viejo Estado trabajaron arduamente en subsidiar las migajas que ofrecía el nazi Von Appen para cerrar el conflicto con los trabajadores.

De este modo fue aceptada el día 21 de diciembre la última oferta negociada con el gobierno y la empresa TPS, consistente en un préstamo blando de 550 mil pesos, más un aguinaldo de 75.000, una giftcard de 250.000, además de un bono de mantención por 750 mil pesos para los trabajadores, además de un bono de asistencia por 400 mil pesos.

La lucha portuaria

Los trabajadores portuarios, siendo de los más precarizados en sus condiciones de trabajo, cerraron el año 2018 dejando una estela en el firmamento de quienes buscan luchar.

El uso de la violencia revolucionaria a través del enfrentamiento con la policía, el ejercicio de la democracia sindical, la lucha directa contra la gran burguesía, la alta disposición a combatir de los trabajadores, la solidaridad de clase entre otros sectores del pueblo, la persistencia, y la legitimación de la huelga ilegal como un válido mecanismo de lucha, son sólo algunas de las conquistas políticas del movimiento de portuarios.

Asimismo, la lucha permitió que del propio movimiento brotaran nuevos dirigentes que buscan cambiar el rostro del sindicalismo en el puerto de Valparaíso, conviertiéndolo en un sindicalismo de nuevo tipo, que busca avanzar en la línea clasista, combativa y capaz de hacerle frente a la patronal.

Sin duda, la lucha de los Portuarios fue la más alta que tuvo la clase obrera en Chile durante el año 2018 y muestra el camino que deben seguir los sectores que buscan impulsar un sindicalismo que sirva a la liberación del pueblo y la revolución.

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