A partir de su tercer encuentro:

Mujeres en movimiento

Mujer popular, publicada en Periódico El Pueblo n° 77 (Enero, 2019)

Por Violeta Medina, integrante de la Asamblea de Mujeres de Pudahuel*

Difundimos un extracto del documento enviado por Violeta de la Asamblea de Mujeres de Pudahuel, organización que recientemente ha realizado su tercer encuentro en dicha comuna.

Destacamos la preocupación de las compañeras por ligar las demandas de las mujeres populares con la necesaria transformación de la sociedad capitalista, definiendo a su organización como popular, solidaria y diversa, afirmando la necesidad de aunar la conciencia de clase del pueblo para avanzar en su emancipación.

En la Asamblea de Mujeres de Pudahuel, recientemente hemos realizado el tercer encuentro de mujeres en la comuna; en un tiempo muy breve de nuestra existencia como Asamblea, nos hemos encontrado con muchas otras que sueñan, se organizan y luchan por una sociedad más justa y solidaria. Los debates han sido variados y diversos, en los que se ha dado cuenta de aquellas cosas que nos permitan avanzar juntas y, en lo fundamental, han sido experiencias que nos dejan lo que tenemos en común en el sentir de las mujeres pudahuelinas. Y en ese contexto nos hemos propuesto trabajar temas tan importantes como es la sexualidad, aquella que ha sido castrada por una cultura burguesa, en donde hacemos un llamado  a una reflexión, para construir desde nuestra cotidianeidad de clase; nuestra sexualidad enajenada en la cultura capitalista, como reproductora de fuerza de trabajo y para la satisfacción del hombre; ya no como la entrega íntima y fecunda que desata la plenitud de ser humano, en libertad. 

El patriarcado y el capitalismo como dice nuestro manifiesto, han sido sistemas de opresión y explotación que  nos subyugan a vivir en condiciones de desigualdad, poniendo en riesgo nuestras vidas, nuestros cuerpos y el territorio en el que habitamos; estamos aquí para invitarlas a cambiar el mundo, porque somos nosotras que en nuestra condición de mujer y pertenecientes a la clase trabajadora, que hemos vivido las determinaciones de un sistema político y social que ha engendrado la opresión de la mujer  en su vida privada, en el trabajo doméstico, reproductivo y remunerado.

Nuestra Asamblea surge como un instrumento para hacer y encontrarnos entre la diversidad que somos y desde ahí cada cual aportando desde lo suyo al movimiento popular y sus luchas. La necesidad presente del movimiento masivo de mujeres es hacerse útil para el impulso hacia nuevos horizontes de liberación, que permitan nuevos avances civilizatorios en nuestra sociedad; sin duda que esta necesidad no se satisface a partir de los esquemas que han regido a la sociedad burguesa.

En la dinámica del movimiento se comienzan a levantar opiniones y discursos por parte de los más diversos sectores y personajes que sólo buscan un usufructo o bien la coacción del quehacer, como lo ha hecho el gobierno de turno, ciertamente que esa no es nuestra “diversidad”, en la medida que la Asamblea tiene características que las definen políticamente: es popular, porque en ella se lucha en contra de la dominación capitalista y por la transformación de nuestra sociedad; es solidaria, porque se apoyan y acompañan en las actividades y en el surgimiento de otras Asambleas de Mujeres; es diversa, porque en ella todas las expresiones populares tienen el derecho a expresarse, sin ser censuradas por las superestructuras iluminadas que han sido funcionales a la dominación; porque también nos hemos encontrado con expresiones que sólo buscan la representación de una seudo-hegemonía basada en el machismo miope, que sólo se le ocurre encasillarnos como “feminista”,  y los más funcionales a la política burguesa nos encasillan en el molde del “género”, sin siquiera aludir a la dualidad mujer/hombre. Y, así enfrentamos este presente, tratando de superar la pesadumbre de los lastres culturales de la dominación centenaria, que nos mantuvo relegados a una intimidad sometida y nos heredó instituciones caducas que se caen a pedazo producto de su necrosis de corrupción.

Queremos que las distintas formas de dominación en esta sociedad multipliquen las Asambleas de Mujeres, autónomas y por la liberación de nuestro pueblo, “somos la mitad del mundo” y miles de mujeres populares, trabajadoras,  en Chile y que día capitalista; se hace urgente y necesario que nosotras nos organicemos en los espacios cotidianos, en el trabajo, en el colegio, en la población, para aunar las conciencias de nuestra clase-popular en la lucha por su liberación, haciendo de nuestros territorios un espacio de construcción y crecimiento, que nos sintamos cada vez más identificadas con las luchas de las mujeres y de toda nuestra clase. Nuestra organización no tiene mucho sentido si no se entienden como la liberación de todo nuestro pueblo, ya que en la medida que la relación entre el hombre y la mujer sea más igualitaria, mayor será el grado de civilización en nuestros pueblos.

*En la versión impresa se dice que es un documento de la Asamblea de Mujeres de Pudahuel y aquí lo esclarecemos correctamente.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor deja tu comentario!
Ingreta tu nombre aquí por favor