Solidarizar con los cinco jóvenes detenidos tras marcha por Catrillanca:

Mano dura con los jóvenes que se movilizan

Durante el mes de diciembre de 2018, miles de personas se movilizaron en todo el país, enardecidos tras la cobarde muerte de Camilo Catrillanca, luchador mapuche de la comunidad de Temucuicui. En ese contexto, el 27 de ese mes, durante una marcha en Plaza de Armas de Santiago que exigía la renuncia del ministro del interior Andrés Chadwick, cinco carabineros fueron golpeados por la masa, lo que generó la búsqueda inmediata de los culpables. Por esa razón, cinco jóvenes -entre ellos dos menores de edad- fueron acusados y hoy se encuentran con la medida de arresto domiciliario total.

Todo lo ocurrido durante este proceso nos lleva a repudiar y denunciar:

Primero, el actuar del viejo Estado, puesto que inmediatamente ocurridos los hechos, el propio Chadwick y la intendenta Karla Rubilar (quien se querelló por homicidio frustrado) salieron en bloque para condenar los hechos de violencia hacia Carabineros. ¿Por qué no actúan con la misma rapidez para buscar y condenar a los culpables del asesinato de Alejandro Castro y de Camilo Catrillanca?. Queda en evidencia que para defender la tan podrida y corrompida institución, servil a los crueles intereses del capital monopólico, no hay empacho alguno.

Segundo, también es importante repudiar y denunciar la posición del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y su directora Consuelo Contreras, quien twiteaba: “Como INDH repudiamos agresiones sufridas ayer por un carabinero. La violencia no tiene lugar en sociedad democrática, por lo que la agresión a un carabinero, al presidente del TC, o a cualquier funcionario público, es una amenaza al E° de D°”. De acuerdo a sus dichos, el INDH no hace más que ponerse a la cola de lo más reaccionario y antidemocrático que son estas instituciones que reprimen y están llenas de historias de sangre y masacre a nuestro pueblo.

Quien estuvo en esa movilización sabe muy bien el sentir de los cientos de personas que concurrieron a la Plaza de Armas indignados frente a los hechos del asesinato de un mapuche y el actuar del viejo Estado. En el Paseo Ahumada se respiraba la rabia del pueblo, el desborde era inminente, una cuestión que cualquier persona, más aun cualquier político, podía calcular, montaje lamentable el del piquete de carabineros solos en medio de la masa, montaje lamentable que el más golpeado, casualmente haya tenido apellido mapuche. ¡Qué hechos más útiles para que los medios de comunicación serviles a estos desalmados intereses busquen inútilmente lavar la imagen de Carabineros!

Lo cierto es que los jóvenes están sufriendo junto a sus familias, amigos y compañeros una medida cautelar desmedida. Mientras ocurre la investigación están en custodia de Gendarmería, como medida de amedrentamiento que busca impactar el entorno de los jóvenes y estudiantes que luchan. Por esto llamamos a solidarizar y denunciar lo que aquí está ocurriendo: ¡mientras más opresión, más rebelión!

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