LUIS ALBERTO PICUASI GUAJÁN: PERSEGUIDO HASTA LA MUERTE POR TRABAJAR

Asesinado por el viejo Estado y su guerra al comercio ambulante

Alberto, como era conocido, era padre de familia y esposo, inmigrante ecuatoriano de 34 años, proveniente de la localidad de Otavalo, al norte de Quito, precisamente de la comunidad Guanansi, en la parroquia (municipio) de Miguel Egas Cabezas. Pertenecía a la comunidad indígena mindalae, la que tiene una tradición de textilería y comercio, por lo que los kichwas otavaleños son la mayor comunidad migrante de Ecuador y se encuentran como artesanos comerciantes en todo el mundo.

Este joven inmigrante salía todos los días temprano a trabajar en la calle, a vender sus artesanías, en las cercanías de metro Unión Latinoamericana, en el límite comunal de las comunas de Santiago y Estación Central. Muy bueno para compartir y conocido por todos los ambulantes del sector, fue arrebatado de su esposa y su bebé de tres años, luego de meses de hostigamiento en que salvó de los comandos del municipio de Santiago junto a la deslegitimada institución de Carabineros de Chile, que habían intensificado sus redadas, principalmente robando a los esforzados trabajadores su fuente laboral. «Nos perseguían como si fuésemos delincuentes y nos trataban como animales, ya hace unos meses nos han perseguido todos los días, sobre todo desde que asumió el nuevo Alcalde», cuenta muy afectado Bryan, el primo del joven, quien también se dedica al comercio ambulante de todo tipo de artesanías en el sector.

Sobre el comercio ambulante

El comercio ambulante es una tradición desde los tiempos coloniales (1600), puesto que siempre ha sido reflejo del grado de cesantía que exista en la sociedad. Hoy vivimos la crisis del capitalismo burocrático, un tipo de capitalismo no desarrollado, asfixiado por los intereses de los capitales imperialistas extranjeros, que impiden que haya un desarrollo industrial, al contrario han desindustrializado el país y han desmantelado la industria de bienes de consumo nacional. Esta característica provoca que la economía produzca empleos cada vez más precarios. Y arrojan a las masas pobres a la calle. Alberto corrió para defender el sustento que al día siguiente llevaría a su familia, el pago del arriendo, el dinero con que vestiría a su familia. Corrió para defender todo lo que tenía.

¡Somos comerciantes, no delincuentes!

Desde hace años existe una campaña sucia por hacer creer que los comerciantes ambulantes son delincuentes, incluso persiguiendo con altísimas multas a quienes le compren: “Lo ideal es que las personas no le compren a los ambulantes ilegales, pero llevamos más de un año haciendo este mismo llamado y los ambulantes ilegales han aumentado, justamente porque hay personas que les compran, por eso mismo estamos implementando esta medida, porque sin clientes, no hay ambulantes ilegales”, dijo el Alcalde Alessandri (UDI) el 7.3.2018. Totalmente falso, ya que los ambulantes aumentan en relación directa a cuanto aumenta la cesantía. El 87% de los vendedores ambulantes del casco histórico de Santiago no tiene ninguna otra fuente de ingresos. (Informe Estudio del Comercio ambulante en Santiago Septiembre 2015).

Por su parte, Evelyn Matthei (UDI) señaló “Mucha gente cree que los vendedores ambulantes son pobres personas que están tratando de ganarse la vida de forma honesta. Lo primero que queremos señalar es que hemos detectado mafias, que tienen personas que son los que miran, otros que son los que cobran a los otros que quieren instalarse, cobran cinco mil pesos, diez mil pesos por metro cuadrado”. La propia persecución a los ambulantes es la que genera ciertos abusos, pero esto no quita que la mayoría de ellos, están allí porque es la única fuente de ingresos de su hogar.

Solo en la comuna de Santiago, 1.540 personas fueron detenidas y citadas a los Juzgados de Policía Local el año pasado, diariamente son perseguidos por policías civiles e inspectores encubiertos. Pero no sólo eso, además les roban la mercadería: “Ya no nos sacan parte, ya no nos llevan detenidos, se bajan los de las camionetas se llevan las mercaderías, las suben y se van. No es justo que por quitar un poco de mercadería muera un compañero, muera una persona.”, declaro una comerciante luego de la muerte de Alberto.

La familia de Alberto realizó una colecta en la que colaboraron con un granito de arena los comerciantes ambulantes amigos y quienes solidarizaron al ver esta brutal injusticia cometida por las instituciones de gobierno a plena luz del día. Indignado el pueblo se manifestó de forma espontánea increpando a Carabineros, gritándoles asesinos y echándolos del lugar, mientras el cuerpo de Alejandro yacía en el suelo con un charco de sangre a su alrededor. Se cortaron calles y levantaron barricadas de protesta. En forma espontánea las masas enfurecidas increparon a la policía acusándolos de asesinos, y gritando que un retén móvil lo habría atropellado. La versión oficial es que lo atropello un transantiago, lo cierto es que sólo la movilización podrá arrancar la verdad de los hechos.  

Hoy la familia, tanto en Ecuador como en Santiago de Chile, ha comenzado una campaña para repatriar los restos de Alberto a Ecuador.

Funeral Alberto Picuasi, Créditos Esteban Medel

¿Cómo podemos ayudar?

*Difundiendo

*Participando en la marcha convocada para el día martes 9 de abril en Alameda con Ahumada a las 19:00 horas y alzando la protesta hasta conseguir condiciones más dignas y seguras para las familias trabajadoras que se dedican al comercio ambulante. Debemos arrebatar al gobierno conquistas para el pueblo pobre y de esfuerzo, radicalizando la justa lucha por condiciones dignas y fin a la persecución. Debemos exigir la renuncia del alcalde de Santiago Felipe Alessandri. No es posible que se persiga hasta la muerte a trabajadores de esfuerzo que sólo buscan llevar el sustento a sus hogares.

*Enviando apoyo monetario a su familia directa, a:

Cuenta rut 24.568.817-2 a nombre de Julio Rolando Picuasi Zambrano.

A Alberto Picuasi lo persiguieron hasta la muerte por trabajar para poder llevar el sustento a su hogar.

¡¡Fin a la persecución del Estado a los trabajadores pobres!!

¡¡Los comerciantes ambulantes no son delincuentes!!

La calle es de todos

¡¡Basta de represión y hostigamiento!!

¡¡Renuncia Alessandri!!

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