Medidas antipopulares y antiobreras del gobierno

Publicado en la edición impresa n° 80 de Periódico El Pueblo (mayo, 2019).

Este primero de mayo, una vez más, la clase obrera y los pueblos del mundo en forma contundente marchan. Como justa y correctamente señalara Luis Emilio Recabarren: “No es una fiesta ni un aniversario que se celebra. Es un día de protesta por todas las injusticias sociales en el mundo, en el cual se realiza la paralización universal, a un mismo tiempo de todas las actividades del trabajo”. La lucha de la clase conquistó este día para conmemorar a los verdaderos productores de la riqueza.

¡Claro!, porque el imperialismo, que es el capitalismo monopólico y parasitario, se bate en profunda crisis, crisis producida por la podrida avaricia, que destruye las fuerzas productivas y agoniza dando manotazos con guerras injustas y agresiones de todo tipo hacia la clase obrera y los pueblos.

Esta crisis cae pesada sobre nuestra atrofiada economía, donde hay un tipo de capitalismo atenazado por los intereses imperialistas, ya que éstos controlan las principales áreas de la economía (extracción de materias primas y capital financiero). Por ello, buscan nuevas formas de cargar sobre las espaldas del pueblo el costo de SU crisis: la crisis del capitalismo burocrático.

El gobierno de Sebastián Piñera, al igual que los anteriores, se pone al servicio de estos planes y en lo fundamental debe cumplir dos tareas principales: reimpulsar el capitalismo burocrático  e intentar detener el avance de la lucha de las masas, expresión concreta de que la revolución es la tendencia histórica y política principal. 

Ejes del programa de Piñera

El programa de Piñera se sostiene sobre cuatro modificaciones: Tributarias, de pensiones, laborales y de modernización o ajuste fiscal. Piñera busca ajustar en todos estos ámbitos las tareas pendientes del gobierno de Bachelet, sirviendo a darle “gobernabilidad” con “cohesión social”, es decir, que aceptemos la explotación, el endeudamiento y la miseria que nos imponen. Y que si osamos rebelarnos nos caerá la represión encima, como muy bien lo saben los estudiantes que luchan contra la Ley de Aula Segura, el pueblo mapuche en lucha por la tierra y la clase obrera y los trabajadores cuando luchan por mejorar sus condiciones a través de las huelgas legales e ilegales. 

Las medidas antiobreras

En el ámbito laboral el gobierno de Piñera, consciente que se enfrentaba con la justa sospecha de la clase respecto a que cualquier medida que impulse su gobierno es en el fondo para extraer más plusvalía, ha tratado de disfrazarla como medidas de “modernización”, intentando validarla con “expertos” que incluyeron a dirigentes oportunistas de las centrales CAT, UNT y la reciente CTch del PS Arturo Martínez, encarnación viviente de lo más rancio de la costra burocrática sindical traidora y servil al patrón. Por otra parte, Piñera instruyó a Monckeberg (ministro del trabajo) para que los cambios fueran por vía administrativa, es decir, a través de dictámenes de la Dirección del Trabajo. Sin embargo, la oposición a estos anuncios y la explosividad de las masas ha hecho que actúen con más cautela, preparando un proyecto de ley, que viene anunciando, pero al parecer solo se atreverá a presentar después de éste Primero de Mayo. 

Fenasipec: obreros peonetas firmes en la lucha sindical clasista.

Piñera y sus secuaces saben que la huelga es una escuela de lucha que eleva la conciencia política de los trabajadores, por ello, aun cuando la tasa de sindicalización no involucra ni a la mitad de los asalariados, tiene un potencial ejemplificador para los descontentos que están buscando camino. Por ello la atacan y así vienen buscando fórmulas para fortalecer aun más el reemplazo en huelga o servicios mínimos, validar los grupos negociadores para debilitar a la organización sindical y poner fin a los años de servicio, que en realidad busca hacer más fácil aún el despido por necesidades de la empresa.

Una muestra del carácter antiobrero de las medidas es que a días de una nueva conmemoración del Primero de Mayo, la Dirección del trabajo sacó un dictamen que limita a las mujeres que ejercen el derecho de alimentar a hijos menores de 2 años, impidiéndoles que puedan recibir pasajes de traslado y la ampliación del lapso de permiso. Una medida que atenta contra una de las principales demandas de las mujeres populares, la protección a la maternidad.

A contrapelo de estos planes, el descrédito del viejo Estado aumenta cada vez más. A la corrupción en el poder ejecutivo se suma la corrupción en la policía y el caso “desastre de Rancagua” destapó lo que era un secreto a voces: fiscales pagados actuando al servicio de acusados, evidenciando que la justicia burguesa no es parcial.

Sin embargo, hagan lo que hagan, las masas seguirán osando luchar cada vez más, en zigzagueante camino, porque lo justo se impone, porque lo nuevo florece, porque todas las verdades se resumen en una sola: ¡La rebelión se justifica!

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