Mapuche, publicada en la edición n° 81 de Periódico El Pueblo (junio, 2019).

A más de un año del pronunciamiento a favor del proyecto del Relleno Sanitario, Rodrigo Curipán, werkén del Lof Rankilko, conversó con Periódico El Pueblo acerca de la situación actual en que se encuentra la demanda en oposición a la instalación de éste.

El terreno donde se ubicará el vertedero corresponde al sector de Lolenco (limitante con Angol), y es reclamado por Rankilko, ya que le pertenece desde tiempos previos a la ocupación del Estado y de las forestales, por lo que es crucial para su proceso de recuperación como pueblo mapuche.

Rodrigo nos cuenta que el 3 de mayo de 2019 interpusieron un recurso de protección en contra del relleno en la Corte de Apelaciones de Temuco, el cual fue declarado admisible. Por tanto, se requirió un informe a las tres partes que habían emplazado: La municipalidad de Collipulli, la Asociación de Municipalidades de Malleco Norte y la empresa que está a cargo de la construcción del vertedero, el Consorcio Cosemar y Williams Ives S.A, con el objetivo principal de que se paralicen las obras ya iniciadas, donde aún falta la aprobación del Tribunal Ambiental.

El werkén agrega que “No deberían construir allí el relleno, porque primero, cuando elaboraron el proyecto, la empresa que estaba a cargo de hacer los informes –que era la que hoy está a cargo del relleno-, en la mayor parte de los informes omitió y falseó información respecto a que el lugar en donde estaban haciendo la construcción no había agua, por lo tanto, ahí era un lugar adecuado para instalar un relleno sanitario. Pero no, ahí hay un humedal, se acumula agua lluvia y, por tanto, allí nace agua”.

La Dirección General de Aguas (DGA) es la encargada de supervisar que la construcción de rellenos sanitarios se ajuste a la ley. En este caso, la DGA dio el visto bueno al proyecto, omitiendo la existencia de agua en los humedales del terreno en que se propone instalar.

Para el pueblo mapuche es importante la reivindicación territorial, por eso algunas comunidades inician procesos de recuperación, tanto de la tierra como de todo lo que en ella exista. En este caso los humedales, pu menoko, son un sitio sagrado, no sólo porque es un humedal que posee buena salud y abundante biodiversidad, sino porque también alberga gran cantidad de hierbas medicinales (lawen).

Respecto a la consulta indígena que se requiere realizar bajo el Convenio 169 de la OIT para llevar a cabo cualquier actividad en territorio en que habiten comunidades indígenas, se hicieron sólo dos reuniones que fueron de carácter informativo. Sumado a esto, Rodrigo comenta que “las comunidades presentes en las reuniones estuvieron en desacuerdo con la instalación del proyecto”, lo que significa que en dichas instancias no se respetó la posición de ellas.

Es por esto que el Lof Rankilko, junto a las comunidades Antonio Pañitrur, Mallekoche y We Newen presentaron el recurso de protección, denunciando que la consulta indígena fue falsa y que los informes que dieron luz verde al proyecto estaban falseados. Por último, se le pidió un informe al Instituto Nacional de Derechos Humanos para ver los impactos que va a causar el relleno sanitario en el lugar.

Rodrigo Curipán concluye que “hay una intención clara de quienes están patrocinando este proyecto para afectar la vida de los mapuche y de los que viven allí. Este relleno lo más probable que termine siendo el centro mas grande de depósito de basura de la región, entonces, esto es una dificultad para todos nosotros, además es un abuso y un hecho discriminatorio”.

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