¡Que su memoria siga viva!

Mujer popular, Periódico El Pueblo 82 (julio, 2019).

Matilde Margarita Antileo nos recibe en su casa, la cual brilla en cada rincón donde uno mire, imagen que calza con su rostro sereno. Llegamos a conversar con ella porque quiere contar la historia de su hijo Iván Aqueveque, ejecutado por una patrulla policial el 2 de julio de 1986 en el contexto de las protestas populares. Iván era un poblador de la Sara Gajardo (Cerro Navia) y le dispararon sin ninguna contemplación, en momentos que se dirigía regreso a su hogar, demostrando que donde más cruenta cae la represión es entre los más pobres.

Matilde, joven mapuche llega a Santiago

Nació en Isla Huapi, Puerto Saavedra, Región de La Araucanía. De madre y padre mapuche -“puritos” nos aclara- mientras su rostro dibuja una sonrisa de orgullo. Su madre murió joven y tras eso ella se trasladó con tan sólo diez años de edad a vivir a la casa de una tía en el sector de Barrancas (actual Cerro Navia y Pudahuel) en Santiago. Todo esto durante la década de los ’60. Desde pequeña se dedicó a trabajar y se casó joven, recuerda que como a los 13 o 14 años, desempeñándose como trabajadora de casa particular y su marido como panadero. Con emoción nos habla de su primer hijo Iván, que con 21 años fue asesinado por la Junta Militar Fascista de Pinochet. El año 2018 como familia decidieron organizar por primera vez una actividad de conmemoración para él en la población.

¿Cómo vivieron el Golpe de Estado?

Cuando derrocaron al presidente Allende fue horrible, porque la gente andaba con miedo, si nosotros andábamos todos con miedo… no hablábamos nunca de eso. Yo solamente con mi marido a veces conversaba. Con mis hijos nunca comenté, porque yo decía “a lo mejor ellos van a sentir miedo también, pero mi marido me decía: no hay que tener miedo”.

Nos dice que el papá de Iván era sindicalista. ¿Qué ideas habrá recogido de su padre?

Él (Iván) entendía que nosotros no teníamos nada, que éramos pobres y uno tenía que trabajar para ser alguien. Eso yo creo que fue lo que más lo llevó a mi hijo. Porque él llegó a octavo y ahí no quiso seguir estudiando, porque me dijo: “mamá yo los quiero ayudar porque no nos alcanza la plata, trabaja usted y trabaja mi papá”. Iván era ayudante de carpintero en Vitacura.

¿Qué sucedió el día que fue interceptado por la policía?

Ese día, cuando cayó mi hijo, me dijo que si no volvía a las 10 no iba a volver a la casa porque se iba a quedar allá, porque iba a haber toque de queda. Me dice: “llegaré temprano mami, y cuando llegue, a las diez, que apaguen todas las luces porque pueden disparar y que se acuesten todas las niñas”.

Mónica, la hermana de Iván nos entrega otros detalles de esos días

La denuncia, la primera denuncia la puso mi papá cuando mataron a mi hermano. Él era sindicalista igual, pertenecía al Sindicato de Trabajadores Panificadores Nº3. También era socialista. Entre el 80’ y el 90’ yo creo que fue más dura la represión en esa zona, en Barrancas. Sí, el mismo día que mataron al Iván mataron a Rodrigo Rojas y quemaron a la Carmen Gloria. Según las investigaciones que se han ido viendo, es que la misma camioneta que quemó a los chiquillos fue la que andaba en Cerro Navia. Aunque actualmente no se ha podido llegar ni a verdad ni justicia dentro de los tribunales.

Barrancas destacaba como un lugar de lucha de los pobladores

Atacaron mucho Cerro Navia, y yo creo que es por la misma lucha que había: Cerro Navia tenía hartos miristas, Pudahuel tenía hartos miristas, y hartos comunistas. Entonces yo digo, según mi teoría, que atacaron mucho para poder matar a las mejores cabezas que habían dentro de la comuna… En la Población Sara Gajardo existe el mayor número de muertos en Dictadura con gases lacrimógenos, con bombas, porque hubieron muchos adultos mayores que murieron 2 días después del 86’, en el toque de queda por problemas cardiorrespiratorios… como 10 adultos mayores caídos sin que se sepa realmente que fueron caídos en Dictadura, porque su diagnóstico al morir fue infarto a los pulmones. No hay un registro fidedigno que diga que “la vecina tanto que tenía 85 años murió a causa de las bombas lacrimógenas”, porque eso es fuerte.

Usted me dice que buscan verdad y justicia para Iván

 … Mi papá era sindicalista y tuvo un registro de haber sido socialista, yo creo que ahí se armó de fuerza y fue a poner la demanda, de eso nos enteramos hace poco… Yo igual me he encargado siempre que la memoria siga viva, para que nunca más vuelva a suceder. Aunque nos siguen llevando mapuche hoy en día, nos siguen asesinando a nuestros mejores representantes, pero tenemos que mantener la memoria viva. No podemos olvidar.

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