En defensa del territorio y la espiritualidad, contra el imperialismo noruego

Mapuche, Periódico El Pueblo 83 (agosto, 2019).

Ante una nueva arremetida imperialista en nuestro territorio, esta vez a manos de la empresa estatal noruega, Statkraft, los lof existentes en la ribera del río Pilmaiquén han tomado la decisión de movilizarse en contra de esta nueva intromisión en territorio ancestral sagrado, tomando control territorial en reiteradas ocasiones y exigiendo la salida inmediata de los capitales imperialistas noruegos que buscan depredar la zona, de la mano con el viejo Estado chileno.

Múltiples son las manifestaciones que se han realizado a lo largo de Chile en apoyo a las comunidades del Río Pilmaiquén, territorio Mapuche-Williche que ve amenazada su tierra, puesto que el 22 de agosto es la fecha de inicio para la construcción de dos hidroeléctricas en la ribera del río. No conformes con la devastación al ecosistema de la zona y la inundación de espacios naturales sagrados que provocarán, cada uno de los proyectos destruye un importante espacio dentro de la cultura del pueblo mapuche.

Una de las hidroeléctricas, llamada Central Eléctrica Osorno, inundará el Ngen Mapu Kintuante, fuerza esencial de un importante espacio ceremonial para la cosmovisión del pueblo-nación mapuche, siendo visitado regularmente y desde tiempos inmemoriales por distintos lof, incluso desde territorios lejanos, para realizar ceremonias y rogativas.

La otra hidroeléctrica, que lleva por nombre Central Eléctrica Los Lagos, tiene la particularidad que cuando se empezó con los preparativos para su construcción, tres de los treintaidós pozos de sondeo presentaron gran cantidad de restos cerámicos en uno de los dos sitios explorados. Este hecho fue prueba más que fehaciente para dar cuenta de que ése era un cementerio (eltuwe) precolombino, tal y como señalan las comunidades y lof en resistencia ubicados en Pilmaiquén. Son estas comunidades quienes hoy denuncian que no fueron informados de los hallazgos arqueológicos en la zona, lo que claramente es un intento de ocultar esta información para facilitar el saqueo.

El fascismo, trampolín del capital imperialista

Antes de pertenecer a capitales imperialistas noruegos, Statkraft era Pilmaiquén S.A, una empresa estatal chilena. Fue a mediados de los años 80’, enmarcado en el plan del imperialismo yanqui de traspasar capitales estatales al capital monopolista no estatal (empresa privada), que Pilmaiquén S.A fue “privatizada”. Desde entonces, siempre se caracterizó por albergar a directores afines a la Junta Militar Fascista, entre ellos, Bruno Philippi, “cerebro” de las privatizaciones; Hernán Büchi, ex ministro de Hacienda durante la dictadura militar y Jovino Novoa, ex senador de la UDI y condenado en el caso Penta.

Fue el año 2015 cuando Statkraft adquirió más del 98% de Pilmaiquén S.A. y la transacción ya incluía los proyectos de la hidroeléctrica Osorno y la de Los Lagos.

Sin embargo, la lucha en el territorio data de hace una década atrás, cuando se comenzaba a construir la Central Hidroeléctrica Rucatayo de propiedad de Pilmaiquén S.A. Esta central fue punta de lanza de este tridente de hidroeléctricas en la ribera del río Pilmaiquén. Ya en esos años, pu peñi y pu lamngen resistentes en la zona veían con malos ojos esta hidroeléctrica, no tan sólo por sus nefastas consecuencias ambientales, sino que comprendían que era la entrada para intervenir la orilla del río con proyectos como el de la Central Eléctrica Osorno, que los despojaría en un futuro del Ngen Mapu Kintuante, situación en la que justamente vivimos hoy en día. Fue producto de esta resistencia y movilización en el territorio que fue necesaria la iintervención de los capitales imperialistas para terminar el plan de despojo territorial y destrucción de los espacios espirituales sagrados del pueblo mapuche.

Único camino viable, la lucha

Desde el 30 de junio de 2019 el fundo Carimallín se encuentra bajo el control territorial de los hermanos y hermanas Mapuche-Williche. En este territorio, usurpado por la Statkraft, ya se han producido cinco desalojos emprendidos por Fuerza Especiales y el GOPE de Carabineros, siendo estos últimos especialmente violentos a la hora de actuar. El último allanamiento a la fecha, nuevamente sin ninguna orden de desalojo, se produjo el día 27 de julio, donde las fuerzas represivas, además de actuar con extrema violencia, quemaron una ruca que se había construido en el lugar. Pese a ello, no se registraron detenidos, dado que los lof en resistencia conocen el territorio de toda su vida, además del conocimiento ancestral que heredaron a de sus padres y abuelos.

La lucha por el territorio es lucha antiimperialista

No es primera vez que capitales imperialistas saquean territorio mapuche. No olvidemos el caso del cementerio pewenche Quepuca, inundado el 2004 por la construcción de la represa Ralco de propiedad de la española Endesa en Alto Biobío, quedando a más de 60 metros bajo el agua.

Esto no es de extrañar, ya que el latifundio y el imperialismo son parte de las tres montañas que oprimen al pueblo, incluyendo al pueblo mapuche. El imperialismo necesita el latifundio para mantener a Chile como una semicolonia. El “desarrollo” que ellos defienden no es más que desarrollar el capital de las potencias saqueadoras, profundizando el capitalismo burocrático y las relaciones semifeudales a costa de la sangre de quienes vieron arrasadas sus tierras, contaminadas sus aguas y deforestados sus bosques. Por ello, hoy más que nunca hay que denunciar estas prácticas en todos los espacios que sea posible, ser un eco de lo que hoy sucede en Pilmaikén y blindarse con la fuerza de ese territorio para luchar desde todas las trincheras.

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