No le compramos al imperialista noruego y su falsa clemencia

Pilmaikén de frente a Statkraft

Mapuche, Periódico El Pueblo n° 84 (septiembre, 2019).

Un balance positivo, a pesar de las tareas pendientes, es lo que dejan las movilizaciones en apoyo a la lucha y resistencia en Pilmaikén que se desarrollaron durante agosto, en vísperas de la inminente intervención de la ribera del río por parte de la gigantesca empresa estatal noruega Statkraft.

Gran revuelo ha generado durante este último tiempo la resistencia de pu lof en la ribera del río Pilmaikén ante la arremetida imperialista del estado noruego, enmascarado en Statkraft. Por ello, comenzando el mes hicieron un llamado a los territorios y organizaciones mapuche y no mapuche a solidarizar con esta lucha y movilizarse, para así visibilizar la resistencia en la zona.

Durante agosto se realizaron distintas acciones que buscaron visibilizar y apoyar la lucha de Pilmaikén, tales como conversatorios, acciones de agitación y propaganda, concentraciones, cortes de caminos, toma de oficinas de la Conadi, palin, entre otros. A pesar de esto, Statkraft dio marcha a su plan de saqueo como lo tenían planificado el día 22 de agosto, resguardado por el viejo Estado chileno que planea enviar a la zona al famoso piño de sicarios llamado “Comando Jungla”.

Ahora bien, según las últimas declaraciones de Statkraft, han decidido bajar el proyecto de Central Osorno. Si esto llegara a ser verdad, debemos entender que es gracias a la resistencia de pu peñi y pu lamngen en la zona y del apoyo brindado desde los distintos territorios, ya que las empresas de esta calaña, aunque se disfracen de borregos, no son más que lobos a la espera de que baje la efervescencia de la movilización para depredar la tierra sin ningún obstáculo en su camino.

Por lo tanto, jamás van a brindar misericordia si ello implica renunciar a ver sus bolsillos llenos. Por ello, ahora más que nunca, hay que encender la movilización teniendo la misma fuerza con la que se combatió antes del 22 de agosto: el camino es expulsar a todas las hidroeléctricas en el río Pilmaikén, incluyendo la central Rucatayo que lleva usufructuando más de 5 años en territorio huilliche.

La empresa imperialista tampoco se ha quedado de brazos cruzados este último tiempo. Fiel a los principios que intenta vender, ha buscado limpiar su imagen, poniéndose como una víctima de esta situación. Por ejemplo, ha dicho que entregará tierras a las comunidades presentes en la zona, respaldándose en las comunidades yanakonas (serviles al invasor) que están en el sector.

Pu lof en resistencia jamás venderían su tierra por las migajas de una empresa imperialista, muchos menos si ésta busca saquear su territorio sagrado. Además de esto, la empresa ha dicho que “rechaza categóricamente cualquier acción violenta”, cuando ellos mismos utilizan al viejo Estado para que les abra el camino a sus máquinas, resguardados con fuerzas represoras y armamento militar, valiéndose del “estado de derecho” para ello. Por ello, las comunidades han llamado a continuar la lucha sin dar pie atrás, no transar con los saqueadores ni los vende patria del viejo Estado.  No creemos en el lloriqueo del lobo noruego que se victimiza para esconder sus avariciosos colmillos imperialistas.

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