Pobladores resisten el desalojo en Pichicautín. Imagen: Araucanía Diario.

La rebelión popular impulsa decenas de tomas de terreno

Crece la lucha por la vivienda en Temuco

Pobladores, edición n° 89 (marzo, 2020) de Periódico El Pueblo.

En la Región de La Araucanía, el problema de la vivienda afecta a cerca de 2.000 familias, las cuales impulsadas por el movimiento popular han puesto sobre la mesa con más fuerza esta sentida necesidad.

Según las cifras oficiales del mismo Estado, 2.700.000 familias sufren el problema de no tener vivienda al año 2017 en Chile. Ante esto y con el paso del tiempo, la lucha de los sin casa ha ido tomando cada vez más fuerza en el movimiento popular, siendo ejemplo de esto las tomas de terreno que difundíamos tiempo atrás en distintos sectores de Cerro Navia y Peñalolén.

La toma de terreno es una forma de lucha histórica utilizada por las masas como respuesta ante el nulo actuar del viejo Estado, quien hace tiempo ha dejado en claro que no garantiza ni garantizará nunca el derecho a la vivienda para el pueblo, sino al contrario, toma esta necesidad y la exprime como un lucrativo negocio especulativo y corrupto, tejiendo redes clientelares entre funcionarios públicos e inmobiliarias, utilizándola también como una verdadera reserva electoral.

“Que no hay terrenos para construir”, dicen, pero las masas saben que esto no es real. En cada barrio o sector encontraremos un sitio baldío, grandes basurales donde se trafican drogas y ocurren asaltos. Pasan años abandonados sin que se construya nada en ellos y ¿qué esperan sus dueños para vender estos terrenos?. ¿Acaso, que suba el valor del metro cuadrado?. ¿Que cambien los planos reguladores para duplicar sus ganancias?.

Maquinaria municipal arrasa con lo construido por las masas. Imagen: Araucanía Diario.

Después de la rebelión popular iniciada el 18 de octubre, la exigencia de los derechos fundamentales se reactivó notoriamente, aunando cada grito por educación, salud, trabajo y vivienda en consignas unificadas que exigen verdadera dignidad para el pueblo.

En Temuco este problema está muy latente ya que familias organizadas en comités de vivienda han esperado por más de 15 años que el Serviu les entregue una solución. Es por esto que, cansados de esperar, varias familias optaron por la toma de terreno. En la comuna hay por lo menos unas 15 tomas distribuidas en distintos sectores, entre ellos Los poetas, Vegas de Chivilcán, Pedro de Valdivia, Padre Las Casas, Villa Los Ríos, etc. Algunos de los sitios pertenecen al MOP, al municipio, al Serviu y otros son de particulares. Este hecho se dió hace aproximadamente unas cuatro o cinco semanas y ante la necesidad de organización se conformaron directivas para cada comité de vivienda.

Reunión con el Serviu

En reunión con dirigentes y autoridades se conversó sobre las familias que estaban a la espera de una solución habitacional. El Serviu habló de un supuesto plan de emergencia que entregaría solución recién en un año más, es decir en marzo de 2021 y sólo para 1.000 familias. Una semana después cambiaron lo dicho y señalaron que la solución sería sólo para las familias que estuviesen siguiendo el camino burocrático. Dicho camino es el camino institucional, donde si bien los pobladores se orgnaizan en comité, la dirección o la misma influencia de autoridades no permiten que esas organizaciones sirven a la lucha y, por el contrario, frenan y cooptan las ansias de las masas de obtener de una vez por todas su casa propia.

Esta táctica es bastante similar a la que utiliza Conadi cuando compra terrenos para las comunidades, pues sólo le entrega terrenos a las que están más replegadas en cuanto a la lucha. En cambio, a las comunidades que se mantienen en de pie por la recuperación territorial se les castiga y hace esperar, provocando así disputas e incluso enfrentamientos, oponiendo a masas contra masas por algo que les pertenece a ambas, pero que se concentra en las manos de latifundistas y grandes burgueses, ladrones y asesinos del pueblo.

Organismos como la Conadi o en este caso el Serviu, son agentes del viejo Estado que buscan ralentizar las luchas ilusionando a las masas, prometiéndoles cosas que no cumplirán a menos que se les presione con movilización y protesta. Su objetivo principal es resguardar los intereses de las clases dominantes, jamás los de los más pobres.

Zarpazos del oportunismo

Este 2020 hay elecciones municipales y quienes buscan tener un puesto en este viejo Estado no pierden su tiempo para intentar captar ganancias electorales. En esta ocasión no ha sido diferente ya que algunos consejeros regionales y concejales se han acercado a hacer el trabajo pendiente que tienen desde que asumieron sus cargos, que es ponerse al servicio de las necesidades de las masas.

Entre estas mismas autoridades hay quienes tienen organizaciones de masas que utilizan para aplicar e impulsar las políticas del Estado, que son burocráticas, pacificadoras y además egoístas. A fines de febrero ocurrieron al menos dos desalojos en distintas tomas de Temuco y, ante esto, algunos aconsejaban a los comités no meterse ni coordinarse para brindar apoyo, porque eso podía perjudicarles “de alguna manera”.

El llamado a no solidarizar en situaciones de esta índole es de lo más egoísta, oportunista y burocrático que hay. Hace algunas ediciones vimos la importancia que tiene la solidaridad de clase ante ataques de este tipo a las tomas de terreno, como por ejemplo cuando se produjo el desalojo a la toma Macarena Valdes de Cerro Navia. Gracias al apoyo de los vecinos y de la toma 17 de Mayo -hoy rebautizada como Luisa Toledo-, se pudo resguardar a varias familias del violento actuar de Carabineros.

Resistencia y solidaridad

Tal como se mencionó anteriormente, a fines de febrero ocurrieron dos desalojos: uno en la toma de Pichicautin y otro en la toma San Valentín. Al ver esta violenta respuesta del Estado, las masas han recibido bastante apoyo y solidaridad por parte de vecinos, estudiantes secundarios y dirigentes de otros comités de vivienda. También se han levantado acciones de protesta en apoyo a las familias desalojadas, como por ejemplo cortes de calle, barricadas y cacerolazos. Para el lunes 23 de marzo se está coordinando una marcha por el derecho a la vivienda, la cual se realizará en distintas ciudades del país.

Hoy se llama a denunciar el actuar represivo del Estado ante la justa lucha de cientos de familias por un derecho fundamental como lo es la vivienda, así también a elevar la autodefensa y junto con esto la solidaridad de clase, pues solo la lucha entrega lo que las clases dominantes nos arrebatan y niegan.

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