Trabajadores MAPA de Celulosa Arauco se tomaron ruta 160 presionando para hacer cuarentena efectiva en sus hogares. Imagen y título tomado de Resumen.cl

LO CIERTO Y LO FALSO DE LA PANDEMIA:

Ante el enorme descrédito del gobierno y las “autoridades”, en el siguiente artículo abordamos aspectos de salud, trabajo y abastecimiento, buscando aportar a la información y educación del pueblo en medio de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, atendiendo la necesidad de aportar con información científica y perspectiva proletaria, es decir, desde el punto de vista revolucionario de los pobres del campo y la ciudad.

Nos han mentido tanto que ya no les creemos

Al hablar del coronavirus, una ñañita (anciana mujer mapuche) de más de setenta años, pobladora de la zona poniente de Santiago, nos dice con su tremenda sabiduría popular: “esto lo hicieron los ricos de otros países pa’ echárselos a los pobres”. Otra muchacha de la misma población nos dice “no creo en el coronavirus, están exagerando, Piñera miente”. ¿Qué otra respuesta podemos esperar de parte de las masas? Si tan solo hace unos días todo el pueblo reconocía que nos gobierna un desquiciado, un gerente que representa los intereses de imperialistas, principalmente yanquis, grandes burgueses y latifundistas. No sería extraño pensar que este virus sea parte del arsenal de armas bacteriológicas, víricas y tóxicas con las que cuentan las potencias imperialistas (especialmente yanqui, como el napalm en Vietnam y el antrax, entre otros).

Las dos mujeres, así como muchos otros más que son parte de nuestro pueblo, tienen todo el derecho a no creerles, pues han vivido una vida entera con un viejo Estado que les ha dicho: “¡espera!”, “¡haz la fila!”, “¡llena el formulario!”, “¡no hay recursos!”, “¡no es viable económicamente!”, “¡si no paga se muere”, “¡no se puede!”, “¡compita por la beca, el subsidio, el bono!” y un largo etcétera. Estas frases escucharon cada vez que fueron a exigir su derecho a vivienda, a educación, a trabajo digno, a pensiones y a salud.

Pero ante la abundante información que circula sobre el coronavirus, debemos preguntarnos ¿qué de todo lo que se dice es cierto? Se dice que es mortal para un sector de la población, que es altamente contagioso, que en otros países han muerto miles en los últimos meses (sólo en Italia murieron más de 450 personas en un día, entre el 19 y 20 de marzo de 2020).

Si en Chile aún abarca un bajo porcentaje de la población, si no es letal para la gran mayoría ¿en donde radica la gravedad del problema? en que si no tomamos medidas sanitarias rigurosas este virus hará colapsar el sistema público de salud, en forma mucho más aguda de lo que habitualmente colapsa cada temporada.

En Chile ya es reconocido ampliamente por las masas que hay dos países: uno de los más ricos y otro de los pobres, donde la salud para estos últimos no tiene ni un interés para el viejo Estado. Por ende seremos nosotros, los pobres, quienes pagaremos con nuestros pulmones el mayor costo de este virus. Es decir, el coronavirus solo viene a agudizar un sistema en crisis, un sistema imperialista que a nivel mundial arrastra una crisis de sobreproducción en donde se produce más de lo que la sociedad puede consumir, pero en contraposición, toda esa grandiosa posibilidad científica y tecnológica de producir para beneficio completo de la sociedad es frenada por los sueldos de miseria que reciben la mayoría de los trabajadores, por la depredación de los recursos y materias primas por parte de los imperialistas, por la esclavitud velada a la que se está sometiendo por diferentes medios a miles de millones de habitantes de la Tierra.

Salud: lo que sabemos del coronavirus

El siguiente ítem es un documento elaborado por Enfermer@s al Servicio del Pueblo, organización compuesta por enfermeros/as de Plaza Dignidad (ex Plaza Italia) y tiene por objeto dar a conocer la información técnica y operativa sobre las medidas de prevención y control de la infección por Coronavirus (COVID-19) de acuerdo con las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

Se ha realizado una recopilación de información creada por expertos en el área de salud a nivel nacional e internacional, cuyo fin es aportar a la entrega de información científica a la población y comunidades con mayores riesgos para así poder contextualizar el momento sanitario que vivimos como país. De esta manera, entregar herramientas a la población, haciéndola participe como agente activo de su propia salud, entorno y comunidad, con el fin de lograr la disminución de nuevos casos por COVID-19.

  1. ¿Qué es el coronavirus (COVID-19) y por qué es relevante? Los coronavirus son una familia de virus que normalmente afectan sólo a animales, aunque en ocasiones pueden transmitirse a las personas, como es el caso del “Nuevo Coronavirus” (COVID-19), el cual, es una cepa (población de microorganismos) de la familia de coronavirus que no se había identificado previamente en humanos.

Los coronavirus son causantes de enfermedades que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, tales como la Insuficiencia Respiratoria Aguda Grave.

  • ¿Qué es una pandemia?
  • Se llama pandemia a la propagación mundial de una nueva enfermedad. Se produce una pandemia de gripe cuando surge un nuevo virus gripal que se propaga por el mundo y la mayoría de las personas no tienen inmunidad contra él.
  • ¿Cómo se transmite?
  • El virus se transmite de persona a persona cuando tiene contacto cercano con un enfermo. Por ejemplo, al vivir bajo el mismo techo, compartir la misma sala en un hospital, viajar por varias horas en un mismo medio de transporte, cuidar a un enfermo sin la debida medida de protección o acudir a lugares de gran flujo de personas como; cine, mall etc.

Una persona puede contraer el COVID-19 mediante dos mecanismos de propagación los cuales son por gotitas y contacto, estos se especificarán a continuación:

  • Transmisión por Gotitas: en esta forma de transmisión los microorganismos son expulsados en forma de gotas mediante la tos, estornudo, al hablar y/o bostezar. Luego de ser expulsadas, estas gotas se desplazan sólo hasta un metro y luego caen, ya sea en una superficie, tales como: mesas, sillas, celulares, ropa, manillas de puertas o suelo. Las personas saludables tocan los objetos contaminados con sus manos pasándolas luego por sus ojos, nariz o boca.
  • Transmisión por Contacto: contacto directo (al tocar a una persona que tiene la infección) y contacto indirecto (al tocar un objeto contaminado).
  • Contacto directo: el contagio es posible si la superficie corporal infectada de una persona se pone en contacto con la superficie corporal de otra que no esté infectada, como sucede al tocar a una persona que tiene la infección a través de heridas, besos, abrazos, relaciones sexuales, etc.
  • Contacto indirecto: si la transferencia de microorganismos ocurre cuando la persona infectada entra en contacto con un objeto, generalmente inanimado tales como; silla, juguetes, manillas de puertas, celulares y/o utensilios de cocina contaminándolos, generando que una persona no infectada al entrar en contacto con estos objetos contaminados adquiera la enfermedad.
  • ¿Cuánto dura el Coronavirus en la superficie?
  • Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), no se sabe con certeza cuánto tiempo sobrevive el virus en una superficie, pero parece comportarse como otros coronavirus. Los estudios realizados indican que este puede sobrevivir en una superficie desde unas pocas horas (2 a 8 horas) hasta varios días (alrededor de 5 días). El tiempo varía en relación con las condiciones, por ejemplo: tipo de superficie, temperatura, humedad del ambiente.
  • Periodo de incubación del virus
  • ¿Qué es el periodo de incubación?
  • El periodo de incubación es el tiempo transcurrido entre el momento de adquirir una infección por un agente patógeno (causante de la enfermedad) y el comienzo de los primeros síntomas de esa enfermedad. La mayoría de las estimaciones respecto al periodo de incubación de la COVID-19 oscilan entre 1 y 14 días, y en general se sitúan en torno a cinco días.
  • Población de riesgo
  • Según estimaciones del ministerio de salud (MINSAL), solo un 2% de las personas que se ha contagiado ha muerto, pero las personas mayores de 60 años, niños o adultos que padecen de afecciones médicas diagnosticadas, como: hipertensión arterial, problemas cardíacos, diabetes, insuficiencia renal, pacientes con afecciones respiratorias como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), asma, cáncer, VIH y según algunos estudios mujeres embarazadas. Estos grupos presentan mayor riesgo de complicaciones graves pudiendo ocasionar eventualmente la muerte.
  • Signos y síntomas
    • Los síntomas más comunes incluyen:
  • Fiebre: se considera como fiebre un valor igual o mayor a 38°C
  • Tos seca
  • Dificultad respiratoria: en adultos se considera dificultad respiratoria como la sensación de falta de aire en reposo, respiración acelerada, dolor al respirar o en tórax al toser, agitación más frecuente, dificultad al inspirar o al exhalar.

En algunos casos también puede haber síntomas digestivos como:

  • Diarrea
  • Dolor abdominal

El 80% de los casos presentan síntomas leves. En casos más graves, la infección puede causar neumonía, dificultad importante para respirar, fallo renal e incluso la muerte. Como se menciona con anterioridad, los casos más graves generalmente ocurren en personas de edad avanzada o que padecen alguna enfermedad crónica, como enfermedades del corazón, del pulmón o inmunodeficiencias.

  • Personas con síntomas respiratorios: ¿Cuándo acudir al servicio de urgencia?
  • Si presenta los 3 primeros síntomas: fiebre, tos y dificultad respiratoria, debe acudir al servicio de urgencia más cercano.
  • En caso de cualquier duda, comunicarse con Salud Responde, servicio que está disponible durante todo el año, las 24 horas del día. Número telefónico 600 360 7777, puede llamar de teléfono fijo y celulares, en el caso de no tener saldo, ingrese su número de teléfono al sitio web del servicio y solicite ser llamado.
  • Tratamiento
    • No existe un tratamiento específico, pero se están empleando algunos antivirales que han demostrado cierta eficacia en estudios recientes. Sí existe tratamiento para el control de los síntomas. Es importante destacar las consecuencias adversas asociadas a la automedicación de fármacos,que se pueden manifestar desde síntomas desagradables, agravar una enfermedad o desencadenar una sobredosis pudiendo causar la muerte.  Prueba de esto son las recomendaciones realizadas por expertos y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), realizada recientemente en torno a NO UTILIZAR ibuprofeno u otros antiinflamatorios no esteroideos (aspirina, ketorolaco, ketoprofeno, dipirona, etc.), ya que estos medicamentos podrían empeorar la infección existente y generar complicaciones mayores.

Al respecto, falta aún la confirmación científica de dicha recomendación, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud ha explicado que es una materia que aún está en estudio y que mientras tanto se recomienda el uso de paracetamol en el caso de que sea necesaria una automedicación. Lo que sí está absolutamente descartado es el uso de antibióticos, ya que son eficaces para la prevención y tratamiento de enfermedades bacterianas, no para los virus.

  • Medidas de protección
  • Lavado de manos: Lávese las manos minuciosamente y con frecuencia usando un desinfectante a base de alcohol gel sobre 65% alcohol (20 a 30 segundos) o con agua y jabón (40 a 60 segundos).

¿Por qué? Lavarse las manos con agua y jabón o usando un desinfectante a base de alcohol desactiva los virus que pueda haber en sus manos.

  • Alcohol gel: se puede utilizar de dos a tres veces, no utilizar más de esta cantidad, ya que se debe lavar nuevamente con agua y jabón. Antes de su aplicación sus manos deben estar limpias y secas, sin rastros de polvo, barro, mucosidades, etc. De no ser así, no tiene efectividad. Por último, aplicar de manera abundante, sin enjuague.
  • Lavado de manos: Antes de realizar el lavado de manos, debe retirar: anillos, reloj, pulseras u otros objetos presentes en las manos y muñecas. Posterior al lavado, la acción de cerrar la llave del lavamanos se debe realizar con el codo o con una toalla papel.
  • Higiene respiratoria: Tanto usted como las personas que les rodean deben asegurarse de mantener una buena higiene de las vías respiratorias, esto significa:
  • Cubrirse la boca y la nariz con el codo doblado o con un pañuelo de papel al toser o estornudar. El pañuelo usado debe desecharse de inmediato y posterior a ello realizar lavado de manos.
  • Mantenga una distancia mínima de 1 metro entre usted y cualquier persona que tosa, estornude o frente a casos con sospecha de coronavirus o confirmados.
  • Utilizar pañuelos desechables (o confort), el cual debe ser de uso único y debe ser desechado inmediatamente y no guardarlo en algún bolso, bolsillo de ropa, bananos, etc. ¡NO UTILIZAR PAÑUELOS DE TELA!
  • Si al estornudar o toser se cubre con la ropa, esta se debe retirar e ir al lavado de forma inmediata, ya que es una fuente de contaminación producto de las gotitas adheridas a la ropa.
  • Medidas en el hogar: en primer lugar, es muy importante destacar que se debe realizar una limpieza y desinfección profunda del hogar diariamente. Además, al volver al hogar no tocar a nadie e intentar no tocar objetos.
  • Sacarse los zapatos en la puerta antes de entrar.
  • Quitarse la ropa en el exterior (entrada de su hogar) y meterla en una bolsa directo al lavado.
  • Dejar bolsos, carteras, llaves, etc. Que se utilizó fuera del hogar en una caja.
  • Ducharse o si no puedes, lavarse bien todas las zonas expuestas (brazos, cara, cuello y manos)
  • Desinfectar con alcohol o cloro objetos posiblemente contaminados (celulares, lentes, llaves, herramientas de trabajo, etc.)
  • Eliminar cualquier residuo de compra o papel que se pueda desechar (boletas, etc.)
  • Realizar lavado de ropa, toallas, sabanas, de manera frecuente.
  • Desinfectar con cloro o alcohol las superficies con las cuales tuvo contacto al ingresar al hogar, tales como: manillas de puerta, llaves o algún mueble.
  • Mascarillas y guantes, una falsa sensación de seguridad:
  • Sólo debe usar mascarilla una persona que sea caso sospechoso de COVID-19 o un caso diagnosticado de éste, con el fin de no propagar más la enfermedad. Además, debe utilizarla una persona que atiende a una persona contagiada con Coronavirus.
  • A su vez, existen dos tipos de mascarillas ampliamente utilizadas, mascarillas quirúrgicas y mascarillas N95. Las mascarillas quirúrgicas tienen una durabilidad de no más de 30 min y las N95 tienen una durabilidad de manera óptima de 24 horas. Sobrepasar el tiempo de uso de estas genera humedad, acumulación de saliva y mucosidad fomentando la formación de microorganismos en boca y nariz, facilitando una infección respiratoria. Además, producto de esta humedad, disminuye la efectividad de las mascarillas.
  • Uso de las Mascarillas:
  • Lleve mascarilla si tiene tos o estornudos.
  • Las mascarillas sólo son eficaces si se combinan con el lavado frecuente de manos con una solución en base de alcohol gel o con agua y jabón.
  • Si necesita llevar una mascarilla, aprenda a usarla y eliminarla correctamente.
  • ¿Cómo ponerse, usar, quitarse y desechar una mascarilla?
  • Antes de ponerse una mascarilla, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
  • Cúbrase la boca y la nariz con la mascarilla y asegúrese de que no haya espacios entre su cara y la máscara.
  • Evite tocar la mascarilla mientras la usa; si lo hace, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
  • Cámbiese de mascarilla tan pronto como esté húmeda y no reutilice las mascarillas de un solo uso y no más de 30 min.
  • Para quitarse la mascarilla: quítesela por detrás (no toque la parte delantera de la mascarilla); deséchela inmediatamente en un recipiente cerrado; y lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
  • Uso de guantes: el uso de guantes, si bien tiene la función de evitar contacto directo con una persona o superficie contaminada, al igual que la mascarilla es un arma de doble filo, ya que, las personas suelen tocarse la cara, los lentes, aros, como una acción refleja natural, por lo que si esta se realiza con los guantes puestos se transfieren las gotitas adheridas al guante hacia la nariz o boca ocasionando la contaminación. Por ello, su uso sólo se debe aplicar para personas dentro del hogar que estén en contacto con personas con sospecha de COVID-19 o para desinfectar objetos contaminados en el hogar, previo lavado de manos y posterior a su uso, realizar nuevamente higienización de manos.

Trabajo: Recomendaciones legales para trabajadoras y trabajadores asalariados ante la indolencia de los patrones

Desde el inicio de la “emergencia sanitaria”, cientos de trabajadores y trabajadoras se han movilizado ante la indolencia de los patrones que los obligan a permanecer en su puesto de trabajo, exponiéndolos al contagio del coronavirus. Ejemplo de ello son los trabajadores y trabajadoras del centro comercial Costanera Center, Hush Puppies, paro de trabajadores de Unimarc en Copiapó, obreros de la construcción del aeropuerto Pudahuel, obreros de Forestal Arauco, entre otros.

Esto nos muestra que, si bien la ley establece supuestas obligaciones para el patrón de cuidar la vida de los trabajadores y trabajadoras, en la vida real esto no se cumple, por lo que el único camino que nos queda es la organización y la lucha.

Nada podemos esperar de parte la patronal, del viejo Estado y sus podridas instituciones como la Inspección del Trabajo y los Tribunales.  Nosotros como pueblo, en especial obreros/as y campesinos/as, somos los creadores de toda la riqueza y sólo como pueblo podemos protegernos entre nosotros.

¿Qué debemos hacer los/as trabajadores/as asalariados ante la emergencia sanitaria?

Lo primero que se debe considerar es que ni el gobierno del asesino Piñera ni la Dirección del Trabajo tienen como objetivo resguardar la vida de la clase obrera y su familia, cuando ello implique sufrir pérdidas de sus millonarias ganancias.

Por eso, es importante conocer las herramientas que da la ley (Código del Trabajo), pero siempre recordando que en última instancia sólo nosotros podemos defender nuestro derecho a la salud y la vida en el puesto de trabajo, y esto va a requerir vencer nuestro temor, organizarnos y en muchos casos movilizarnos.

Obligación del empleador de tomar todas las medidas de protección de la vida y salud de los trabajadores. Artículo 184 del Código del Trabajo

En primer lugar, la ley establece la obligación del empleador de tomar todas las medidas para proteger eficazmente la vida y la salud de los trabajadores, lo que en la actual crisis sanitaria significa que a lo menos debe asegurar el cumplimiento de las medidas instruidas por la autoridad sanitaria, tales como garantizar mascarillas, alcohol gel, sanitización, distancia de un metro entre trabajadores, un lugar donde lavarse las manos, etc.

Esto significa que los trabajadores/as debemos exigir que en nuestro lugar de trabajo se implementen todas las medidas señaladas, y debe ser la empresa la que provea de todos los implementos necesarios para hacerlo.

¿Qué ocurre si el patrón no lo hace?

Como es una obligación legal, ante un incumplimiento la Inspección del trabajo debiera fiscalizar el cumplimiento de estas medidas.

Sin embargo, sabemos que la Inspección del Trabajo solo busca dilatar la organización de los trabajadores, y normalmente va a demorar la fiscalización, exponiéndonos a mantenernos en el riesgo de contagio, producto de la inoperancia de este organismo.

Por ello, debemos realizar la denuncia correspondiente, pero no esperar que sea la Inspección quien resuelva el problema, porque es un organismo que sirve a los empleadores.

¿Los trabajadores/as podemos abandonar la faena si nuestra salud está en riesgo? Artículo 184 bis, del Código del Trabajo

La ley permite la posibilidad para el trabajador de interrumpir sus labores sin esperar la autorización de su empleador y, de ser necesario, abandonar el lugar de trabajo cuando considere, por motivos razonables, que continuar con trabajando implica un riesgo grave e inminente para su vida o salud.

Es decir, si consideramos que nuestra visa o salud se encuentra en riesgo inminente, podemos abandonar nuestro lugar de trabajo, sin esperar la autorización de la empresa.

Para esto, debe dar cuenta de este hecho al empleador por escrito, enviando un correo electrónico o carta que señale: “En virtud de lo dispuesto en el artículo 184 bis del Código del Trabajo, y ante el riesgo grave e inminente para mi salud y mi integridad física, hago abandono de la faena y daré cuenta de ello a la Inspección del Trabajo a la brevedad”.  En esta carta se deben explicar en qué consisten esos riesgos.

Es importante que también se informe a la Inspección del Trabajo de este abandono de labores, en el plazo más breve posible.

 Si abandono mi puesto de trabajo por resguardar mi salud, ¿el empleador puede tomar represalias?

La ley señala que el abandono de labores por razones de seguridad no debería implicar un descuento o menoscabo. Si el patrón realiza algún descuento, el trabajador debe reclamar ante la inspección del trabajo.

Pero en el peor de los casos, si el empleador despide al trabajador por abandono de trabajo o por inasistencia injustificada, el trabajador deberá reclamar su despido ante los tribunales laborales. Este juicio es de larga duración (entre 6 meses y 1 año), y mientras no se resuelva el juicio, el trabajador permanecerá despedido y eventualmente sin indemnización.

Por ello, lo más importante es que la paralización de las labores, o el abandono del lugar de trabajo por razones de seguridad, se realice de manera colectiva, es decir, por un grupo importante de trabajadores organizados, ya sea en un sindicato u otro tipo de organización. Esto porque si los trabajadores lo hacen colectivamente, existe menor probabilidad de represalia de parte del patrón.

¿Qué ocurre si se decreta toque de queda?

La empresa debe garantizar la salida de los trabajadores antes del inicio del toque de queda, otorgando el tiempo suficiente para el traslado de los trabajadores a sus hogares. Si la empresa no cumple con esto, se pude aplicar lo señalado en el punto anterior.

¿Qué significa realizar un Paro o Huelga General por la emergencia sanitaria?

Significa que un gran número de trabajadores y trabajadoras de los distintos sectores productivos, paralicen sus funciones, sin requerir la autorización del empleador. La justificación de la Huelga general o Paro, es que ni los patrones ni el gobierno están tomando las medidas para resguardar la salud y la vida de los trabajadores/as en sus lugares de trabajo, exponiéndolos a una alta probabilidad de contagio.

El paro o huelga se debe realizar organizadamente, ya que tiene un objetivo económico (detener la producción como forma de presionar) además del objetivo de proteger efectivamente la salud de la clase obrera. Pero también tiene un objetivo político, ya que implica para los asalariados actuar como una clase en contra de enemigos comunes (los patrones, el viejo Estado), es decir es una escuela de lucha revolucionaria.

Abastecimiento y organización: la superioridad del trabajo colectivo por sobre la solución individual

La crisis de emergencia sanitaria se expresa también en una crisis económica que golpea los bolsillos de los más pobres. Por ello, por una parte se debe evitar el contagio del virus, pero además debemos luchar de diversas formas para impedir que nuestro pueblo muera, preocupándonos porque no nos falte abastecimiento para desarrollar una correcta higiene y tener el alimento necesario para mantener nuestro sistema inmunológico funcionando correctamente.

Resolver estos problemas de forma colectiva es muy distinto a resolverlos de forma individual. Ya hemos visto grandiosos ejemplos de lucha organizada durante estos días: como se ejemplificó en el ítem sobre trabajo, los trabajadores del mall -por ejemplo- con protesta exigieron disminuir sus riesgos mandando a los clientes para la casa y así obligaron a los dueños de los retails a disminuir las horas de trabajo.

Debemos seguir este ejemplo y desplegar la inmensa creatividad de las masas para dar solución a cada uno de los problemas que nos aquejan, ¿Por qué salir a comprar todas las familias de una cuadra si puede ir una sola? ¿Por qué comprarle a supermercados que imponen precios abusivos y no a negocios mayoristas? ¿Y si en vez de ocupar 5 cocinas lo hacemos en una sola?.

Como pueblo, en un país semicolonial y semifeudal, vivimos en una crisis permanente. Ésta a veces es menos aguda, pero lo que viene en los próximos meses es profundo y golpeará en las espaldas de los más pobres del campo y la ciudad. Esta crisis expresa un sistema podrido que se cae a pedazos y en tal escenario, mientras más desorganizados estemos más ayudaremos a sostener un sistema que sólo nos explota y humilla a diario.

Por eso es necesario elevar nuestros niveles de organización en todos los aspectos de la vida, yendo más allá de la organización familiar y aprovechando la organización comunitaria que existe. En los lugares donde ella no exista, podemos armarla, coordinar con los vecinos desde menos a más, usando las formas que nuestro pueblo ya conoce y ha implementado: comprando juntos, ollas comunes, asambleas territoriales, comités de emergencia sanitaria.

Es importante preocuparnos del estado de salud de los vecinos y utilizar todos los medios a nuestro alcance para exponer nuestras necesidades y demandas, organizándonos para exigir lo que nos corresponde: mascarillas, desinfectantes, remedios, alimentos básicos, etc. La defensa de nuestras vidas está en nuestras manos, no podemos esperar pasivamente que aquellos gobiernos que nunca nos han defendido, lo hagan ahora. Justamente en el tiempo de crisis más aguda, veremos cómo para ellos el dinero lo define todo.

Frente a la crisis económica que se está desarrollando, debemos organizarnos y luchar contra el alza del costo de la vida, a la vez que impulsamos formas organizativas que nos permitan amortiguar estos golpes.

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