El día 24 de marzo se promulgó la Ley sobre Teletrabajo y Trabajo a Distancia, que entra en vigencia este 1 de abril de este año.

Esta ley le servirá al gobierno asesino de Sebastián Piñera, para llenarse la boca con la protección de los trabajadores frente a la crisis sanitaria. Pero en realidad las medidas que propone son de carácter permanente, es decir se aplicarán indefinidamente una vez pasada la contingencia por COVID 19.
¿En qué consiste? ¿Qué implica para trabajadoras y trabajadores? ¿Qué garantías mínimas debe cumplir la empresa al aplicar esta modalidad de trabajo? (imagen: radio.uchile)

¿A qué trabajadores va dirigida? Aunque la ley no hace distinción entre trabajadores, por la naturaleza de las funciones se aplicará principalmente a los trabajadores que realicen trabajo intelectual, ya que no parece viable su aplicación masiva para obreros y obreras que se desempeñan en la construcción, transporte, salmoneras, mineras, forestales, retail, bodegas, minería, etc. Por ende, sigue siendo la clase obrera la carne de cañón de la actual crisis por coronavirus, quienes siguen expuestos al contagio en inmensas aglomeraciones tanto en el transporte público como en la faena misma.

  1. Aumentar la plusvalía, sin mejorar sueldos.

Si el empleador no provee un lugar físico de trabajo, con las instalaciones sanitarias y de higiene correspondientes, naturalmente esto significa un ahorro en gastos fijos en que debe incurrir para producir. Este “ahorro” no es otra cosa que plusvalía, es decir trabajo no remunerado, que servirá a las empresas para sortear la crisis general por la que pasa el capitalismo en su última fase, el imperialismo.

Sin embargo, esta plusvalía no va a traspasarse al sueldo de los trabajadores ,en circunstancias en que su productividad será igual o mayor con esta modalidad

2. «Acuerdo de las partes» o la voluntad del empleador.

La ley establece que sólo de común acuerdo las partes pueden optar al sistema de trabajo a distancia y teletrabajo, sin que esto pueda implicar un menoscabo para el trabajador al pasar a esta modalidad. Sin embargo, sabemos que cuando en el derecho del trabajo se habla de «común acuerdo», en realidad opera la voluntad del empleador que le dice al trabajador “si no te gusta, estás despedido… hay diez personas esperando tu puesto”

3. Adiós a la limitación de la jornada y horas extra.

Si bien la ley señala que deberán respetarse las normas sobre jornada laboral y horas extraordinarias, por la naturaleza del trabajo a distancia y teletrabajo esto es prácticamente imposible de fiscalizar o exigir por los trabajadores/as.

Incluso se establece que el trabajo a distancia puede pactarse sin sujeción a ningún horario determinado, contemplando un tiempo de 12 horas  de “desconexión”, en donde el empleador no podrá dar órdenes al trabajador. Es decir, en la práctica permite una jornada de 12 horas diarias sin el pago de ninguna hora extraordinaria.

4. Derechos sindicales en el trabajo a distancia

Si bien el texto establece que el empleador deberá informar a los trabajadores contratados la existencia o creación de un sindicato, por el sólo hecho de encontrarse físicamente separado de sus compañeros y compañeras de trabajo, esta ley sin duda impide el ejercicio de la acción sindical, contribuyendo a la disgregación del movimiento sindical hoy ya debilitado.

5. Doble explotación de la mujer trabajadora

La ley de teletrabajo y trabajo a distancia golpeará más fuerte sobre las espaldas de las trabajadoras que, sobre todo en época de emergencia sanitaria, verán aumentada su jornada laboral con las labores domésticas que normalmente recaen en las mujeres del pueblo. Es decir, la madre trabajadora no solamente deberá cumplir su jornada de trabajo sino que se promueve que cumpla simultáneamente las labores  de cuidado de los niños, aseo, cocina y todas aquellas necesarias para sostener su hogar.

6. Garantías mínimas que debe asegurar el patrón

Con todo lo anterior, cuando un empleador quiera pasar al régimen de teletrabajo o trabajo a distancia, es importante que el trabajador o trabajadora resguarde que siempre se cumpla a lo menos:

  1. Debe constar por escrito en un contrato o anexo de contrato.
  2. Nunca debe haber un menoscabo de ningún tipo en esta modalidad.
  3. Si la modalidad de teletrabajo o trabajo a distancia se acuerda con posterioridad al inicio de la relación laboral, el trabajador puede volver en cualquier momento a la modalidad anterior avisando a su empleador con 30 días de anticipación.
  4. Se debe regular las horas de trabajo, sin que excedan las máximas semanales de 45 horas.
  5. Se debe resguardar de qué forma se va a fiscalizar el cumplimiento de esta jornada.
  6. El patrón debe garantizar el “tiempo de desconexión” de a lo menos 12 horas.
  7. El empleador no puede mandar comunicaciones, órdenes ni requerimientos  contacto en los días de descanso o vacaciones del trabajador/a.
  8. Todos los equipos para implementar el teletrabajo o trabajo a distancia deben ser proporcionados por el empleador, así como los costos de funcionamiento, mantenimiento y reparación de estos equipos.
  9. El empleador por ningún motivo puede hacer ingreso al domicilio del trabajador sin su autorización.
  10. El trabajador puede pedir fiscalización de la Inspección del Trabajo en su domicilio.
  11. El empleador debe informar siempre la existencia de un Sindicato.
  12. El trabajador podrá acceder en cualquier momento a las instalaciones de la empresa.

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