Publicamos la traducción del artículo «Augmentation des violences conjugales: une société barbare!», publicado en «La Causa du Peuple» (La Causa del Pueblo), edición n° 41 de abril del 2020.

*En portada: «El amor no mata», MPF (Mouvement Populaire des Femmes, «Movimiento Popular Femenino»).

«Las cifras se han desmoronado: en una semana, 32% de aumento en la violencia doméstica según Gendarmería. ¿Quién podría imaginar lo contrario, dado el nivel de degeneración de nuestras sociedades supuestamente avanzadas?.

El confinamiento saca a relucir toda la barbarie de nuestra sociedad contra las mujeres y, nuevamente, la prensa monopólica no menciona a los niños. Toda la barbarie de la sociedad patriarcal sale a relucir cuando la crisis avanza. Son los niños y las mujeres las primeras víctimas de la crisis del capitalismo en general y en particular en este caso excepcional de la crisis sanitaria. Christophe Castaner[1] bien podría decir que la lucha contra la violencia doméstica será una prioridad, pero nosotros sabemos que no es una prioridad, no pasará nada, pues no se salva una casa que se derrumba cuando se vuelven a tapar a toda prisa las grietas en las paredes. No solamente las mujeres y sus hijos son víctimas de sus cónyuges, también aquellos que viven solos son los más afectados por la pobreza y la miseria social. La terrible crisis económica que va a golpear nuestro pueblo acentuará aún más la violencia y la presión contra las mujeres, porque es fundamentalmente una cuestión de clase y poder. Si nosotros negamos este hecho indiscutible, volveremos a caer en el feminismo burgués y pequeño burgués que nunca ha liberado a ninguna mujer.

Una terrible montaña pesa en los hombros de la mitad de la humanidad y sin esta mitad no habrá revolución posible. Las clases oprimidas representan la abrumadora mayoría de la humanidad y, por lo tanto, las mujeres de estas clases oprimidas son también la mayoría de las mujeres en el mundo.

Viva el feminismo proletario revolucionario, Movimiento Popular Femenino.

Las mujeres y las jóvenes deben organizarse política y prácticamente para participar en la lucha de clases por la conquista del poder para acabar con el patriarcado y la sociedad de clases. Debemos movilizar a las mujeres luchando por sus reivindicaciones más urgentes. Sin embargo, también es necesario luchar por su politización, para incorporarlas como fuerza fundamental en la lucha de toda la clase proletaria, como nos enseña el gran Lenin:

«Necesitamos métodos especiales de agitación y por lo tanto una organización especial. Esto no se trata de la defensa burguesa de los “derechos de la mujer”, pero sí de los intereses prácticos de la revolución (…) sin los millones de mujeres no podemos realizar la revolución. Nosotros debemos encontrar el camino que nos conduzcan a ellas, nosotros debemos estudiar profundamente los métodos para encontrarlas. Para ello es totalmente justo que propongamos la reivindicación a favor de la mujer. Este no es un programa mínimo, no es una agenda de reformas en el espíritu de la socialdemocracia, ni en el espíritu de la Segunda Internacional. Este no es el reconocimiento del hecho de que creemos en la eternidad o al menos en la prolongada existencia de la burguesía y de su Estado. Tampoco es nuestra intención apaciguar a las masas femeninas con reformas y desviarlas de la lucha revolucionaria. Todo esto no tiene nada que ver con la superstición reformista. Nuestras reivindicaciones existen en la práctica por la tremenda miseria, vergüenza y humillaciones que sufren las mujeres, débiles y desamparadas en un sistema burgués. Queremos testificar que conocemos estas necesidades, que comprendemos la opresión de las mujeres, que comprendemos la situación privilegiada de los hombres y que nosotros odiamos, ¡sí!,e incluyendo, de muchas maneras a urgues.egun  que odiamos y queremos eliminar todo lo que oprime y atormenta al trabajador, a la esposa del trabajador, a la mujer campesina, a la esposa del hombre sencillo e, incluso en muchos sentidos, a la mujer acomodada. Los derechos y las medidas sociales que exigimos de la sociedad burguesa para las mujeres, son pruebas de que entendemos las situaciones e intereses de las mujeres y que la dictadura del proletariado lo tiene en cuenta. Pronto y no con medidas de protección para dormir tranquilos, no, claramente no, pero como revolucionarias llamamos a las mujeres a trabajar en igualdad de condiciones para la transformación económica y la superestructura ideológica. (…) No se trata solo de cómo lo exigimos, sino de cómo lo haremos (…) «No debemos quedarnos en una posición de descanso ante nuestras reivindicaciones por las mujeres. No, dependiendo de las condiciones existentes debemos luchar por una u otra de las demandas, luchar por lo real, siempre en relación con los intereses generales del proletariado.

Recuerdos sobre Lenin – Clara Zetkin

Es por eso que el fortalecimiento de las filas del nuevo Movimiento Popular Femenino es una necesidad para conquistar un nuevo mundo libre de opresión de clase y del patriarcado.

Por el momento, pedimos a todos que estén atentos a lo que puedan sufrir nuestras vecinas, porque no se trata de privacidad, sino de supervivencia.

«Decimos que la emancipación de los obreros debe ser obra de los obreros mismos y, de igual modo, la emancipación de las obreras debe ser obra de las obreras mismas”.

Las tareas del movimiento obrero femenino en la República Soviética – Lenin«.


[1] Christophe Castaner, actual ministro del interior de Francia.

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