Liga de Campesinos Pobres de Brasil (imagen de archivo)

Compartimos la traducción de una nota publicada el 10 de junio por la Comisión Nacional de la Liga de Campesinos Pobres de Brasil. Son noticias de luchas agrarias de gran importancia, que ilustran la lucha y resistencia de las masas campesinas ante las medidas del Estado brasileño para el saqueo de la tierra.

Campesinos resisten y repelen operaciones militares

En Rondonia el ejército reaccionario junto con la policía militar y la SEDAM (Secretaría de Estado de Desarrollo Ambiental) están realizando diversas acciones represivas en diferentes localidades.

El 19 de mayo, en la región de Jacinópolis, distrito de Nova Mamoré, el pueblo cansado de tanto abuso, humillación, persecución y represión, ha repelido a las fuerzas represivas. La gota que rebalsó el vaso fue la detención de una familia (un hombre, una mujer y un niño) y la incautación de las motos de los campesinos.

Pobladores de la región se movilizaron e intentaron impedir la incautación de las motos y liberar a la familia detenida, que era llevada a la comisaría. La carretera fue bloqueada en diferentes puntos utilizando árboles y la destrucción de puentes. Esto obligó a los policías a refugiarse y pasar la noche en el bosque. Al día siguiente después del envío de refuerzos policiales, decenas de pobladores a pie y en moto intentaron realizar un nuevo bloqueo. La policía usó gas pimienta, bombas y disparó. Los pobladores respondieron con piedras. Después de muchos intentos fracasados, los policías escaparon siendo perseguidos por los pobladores rebelados.

Las tropas del ejército reaccionario continúan apostados en la región. Pero el pueblo de Jacinópolis ya dio innumerables muestras de combatividad y seguirá resistiendo a las ofensivas contra la lucha por la tierra y los intentos de expulsarlos de esas áreas. Seguirá luchando por defender sus derechos, para trabajar y vivir con dignidad.

Pistoleros y policías del latifundio expulsados por los campesinos.

En el camino 29, distrito de Nova Dimensão, a 30 km de União Bandeirantes, campesinos del área Dos Amigos resistieron a otro ataque del latifundio y sus bandas armadas. A fines de abril los pistoleros derribaron la cerca hecha por los campesinos y abrieron fuego con armas de grueso calibre contra las familias del área. Según informaciones de los campesinos, el grupo armado del latifundio tiene participación de policías que dieron apoyo al ataque desde el cuartel de la hacienda, e incendiaron algunas cabañas del área.

Este no fue el primer ataque sufrido por las familias que luchan por esas tierras y que desde el 2014 tomaron la firme decisión de hacer el corte de
tierra
[la división y entrega de la tierra a los campesinos] y producir sin depender de la reforma agraria del gobierno, fallida desde hace mucho.

Esta vez los campesinos no solo resistieron a esa ofensiva de la banda armada del latifundio encubierta por policías, también tomaron el resto de la hacienda, arrasando por completo las instalaciones de la sede central.

GLO es para perseguir a los trabajadores y proteger a los latifundistas

En el mes de mayo el fascista Bolsonaro y su gobierno de generales inició la operación de las Fuerzas Armadas Reaccionarias llamada «Verde Brasil 2», que con la excusa de combatir la deforestación y los incendios en la región Amazónica, en realidad se pretende librar una guerra contra el pueblo, particularmente contra los campesinos pobres, pequeños y medianos propietarios.

Esta operación es parte del plan de golpe contrarrevolucionario preventivo en marcha en el país, dirigido por el Alto Comando de las Fuerzas Armadas (ACFA). A través de los decretos de GLO («Garantías de Ley y el Orden») buscan emplear tropas en la llamada Amazonia Legal, que cubre el 59% del territorio brasileño.

Las medidas están siendo dirigidas por el Consejo Nacional de la Amazonia Legal que es presidido por el general y vicepresidente Mourão, y dan a las Fuerzas Armadas poder sobre todas las operaciones destinadas a actuar contra «crímenes ambientales», ocupaciones de tierra, «deforestación ilegal» e incendios. Además del empleo directo de las fuerzas armadas reaccionarias, los diferentes órganos ambientales y las diferentes policías de los estados involucrados (Acre, Rondonia, Mato Grosso y Pará), son utilizadas y subordinadas al mando de los militares en las operaciones.

Todo el discurso «ambientalista» y patriotero de defensa del «medio ambiente» y del combate al «crimen ambiental» en la Amazonía es una cortina de humo. La verdad estos sirven a los intereses de las potencias imperialistas que son los mayores responsables de la destrucción del medio natural en el mundo, explotando los recursos naturales de una forma voraz, buscando el máximo lucro. Lo que esconde el discurso de la «preservación» de la Amazonía, es la protección de los monopolios imperialistas sobre nuestras riquezas y por eso administran y actúan de diferentes formas para expulsar, reprimir e impedir cualquier iniciativa económica que no sirva a sus capitales. Quieren que las riquezas naturales sean mantenidas intactas y bajo su control para poder explotarlas cuando sea más conveniente, al mismo tiempo que dan protección a los grandes proyectos para el cultivo de soya, de caña, extracción minera e hidroeléctricos. Vean el ejemplo de la Selva Nacional de Jamari, en Itapoa D’Oeste, Rondonia, que después de años siendo «preservada» simplemente fue entregada para que las grandes madereras extranjeras hicieran una explotación «sustentable».

Doble moral

Los gobiernos de turno actúan con una doble moral. Hacen todo lo posible para reprimir a los campesinos, a los trabajadores, pequeños y medianos propietarios de esas regiones. Si un campesino saca una corteza de árbol para preparar algo de te, o mata una paca para alimentarse es tratado como criminal y sufre todos los «rigores de la ley». Pero el mismo rigor no se aplica contra los latifundistas, grandes madereras y mineras.

Basta con ver el ejemplo de la minera Vale, que causa terror en la población de ciudades enteras amenazadas por la ruptura de sus diques (más baratos y por tanto mucho más inseguros), que más de una vez después de que se rompiera asesinó a a centenares de personas, además de causar un colosal daño al medio natural, matando ríos y afectando valles y regiones enteras.

Contra esas empresas poderosas ningún rigor, ninguna pena sino complicidad criminal.

Igualmente, en estas operaciones «ambientales» en el campo, hace décadas y más aún en el actual gobierno, los grandes latifundistas, grandes madereras y grandes mineras pasan incólumes. Y toda la represión cae sobre las espaldas de los campesinos pequeños y medianos.

¡Abajo la militarización de la Amazonía!
¡Basta de devastación latifundista!

Traducido desde: https://anovademocracia.com.br/noticias/13598-lcp-denuncia-ataque-da-repressao-e-resistencia-dos-camponeses-em-ro

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