El jueves 27 de agosto, la confederación nacional del transporte (CNTC) comenzó una paralización indefinida que respalda la agenda de medidas del gobierno de Piñera ante el ascenso de la lucha de masas. En su petitorio, buscan la aprobación de un paquetazo represivo que aseguran “pondrá fin a la delincuencia en el país”, pero que realmente busca reforzar la represión y la criminalización de la protesta.

Comenzó la paralización de los dueños del transporte agrupados en la Confederación Nacional del Transporte de Carga, CNT.  Este gremio asegura no abastecer a la población en esta paralización indefinida y José Villarán, presidente de la Federación de Camiones del Sur (y candidato a senador de la UDI en el año 2017) declaró: “No trasladaremos ni un kilo de azúcar ni de arroz”. Esto, según ellos, hasta que se aprueben 13 proyectos de ley, los cuales son: ley de modernización de las policías, ley de Inteligencia, ley antiterrorista, ley “contra el narcotráfico”, ley contra el robo de la madera, ley de protección de infraestructura crítica, modificación de la ley de control de armas,  ley de especialización de las policías, ley “anti-capucha”, ley de protección a Carabineros, PDI y Gendarmería, modificaciones al código penal que aumenta penas en robos de inmuebles,  ley para las supuestas víctimas de terrorismo, ley contra la quema de camiones (Ley Barrios). Tengamos en consideración que 10 de estas leyes son proyectos impulsados por el actual gobierno y que se encuentran en diverso grado de discusión en el Congreso.

Este verdadero ‘paquetazo represivo’ empujado por Piñera es una necesidad de los sectores más reaccionarios para “defender el Estado de Derecho” -como ellos señalan insistentemente-, que no es sino un eufemismo para dar carta blanca a las policías y militares en sus tareas contrainsurgentes y generar instrumentos legales que permitan tratar criminalmente, con altas penas de cárcel, a las justas acciones de protesta popular que vienen creciendo en todo Chile desde el 18 de octubre pasado.

Y para presionar por su aprobación, los principales dueños del transporte terrestre se han mostrado diligentes a prestar apoyo a su gobierno, lo mismo que el gobierno se ha mostrado muy condescendientes en permitir acciones de bloqueo y sabotaje que exigirían la misma represión que ellos exigen frente al pueblo.

Sergio Pérez, dirigente de la CNT

Un gremio de tradición reaccionaria

Ha sido recordado que en el año 1972 -durante el gobierno de Allende- el gremio de los dueños del transporte liderados por León Villarín realizó una paralización que duró aproximadamente un mes y que preparó el clima para el golpe de Estado del año siguiente, afectando profundamente el abastecimiento de productos básicos y la economía del país. Este gremio demostró entonces que sus intereses están estrechamente ligados a los intereses de los grandes monopolios en manos de la burguesía compradora y el imperialismo, que habían al gobierno de la Unidad Popular como una amenaza. ,

Tras el golpe de la Junta Militar fascista, el gremio de camioneros tuvo una gran recompensa con las medidas económicas implementadas y el desmantelamiento del sistema de transporte de Ferrocarriles del Estado. Esta estrecha vinculación económica y política con los intereses del capital monopolista se ha mantenido. Antes de que Sergio Pérez tomara el cargo de dirigente de la CNTC, formó parte de Chile Transporte, gremio que es partícipe de la sociedad de fomento fabril (SOFOFA) y que alberga al monopolio más grande de camiones en Chile. Es más, Pérez participó en los equipos de trabajo para la candidatura presidencial de Piñera.

Vemos que los intereses de los dueños del transporte van más allá de un petitorio, buscan alinearse con el gobierno para implementar el paquetazo represivo que utilizará el gobierno para intentar detener la protesta de masas. Sus deseos de “poner fin a la delincuencia en el país”, realmente son poner fin a la protesta, y especialmente a las acciones de las comunidades mapuche por la demanda de recuperación de tierras y autonomía.

El paro de los dueños del transporte ha recibido el repudio nacional

En la situación actual, el pueblo se viene haciendo cada vez más consciente que la única manera de poder conquistar sus derechos usurpados ha sido a través de la lucha y organización. El viejo Estado, por su parte, nada bueno tiene que ofrecer al pueblo, sino más represión, cárcel y sangre.

Cuando vemos que los oprimidos como el pueblo chileno y el pueblo mapuche demuestran que para cambiar esta vieja sociedad, no existe otro camino que el de la lucha y resistencia, los opresores no ven otro camino que el de reprimir. Mientras los dueños no sean realmente expropiados del poder no podremos ver la verdadera transformación de este sistema de opresión y explotación. Ni siquiera con otra constitución será posible garantizar esto. Mientras sostengan el poder económico, político y militar, podrán  aplicar las leyes a su conveniencia o sencillamente actuar por la fuerza.

Es necesario que hoy se pueda rechazar este paro patronal en forma decidida, ya que significa rechazar el paquetazo represivo de Piñera, que es lo que realmente está de fondo y es lo que se ocupará para enfrentar las luchas por venir.

1 COMENTARIO

  1. La memoria esta ahí masacres en Chile bañada con sangre obrera, empezando por las masacres en Santa Maria de Iquique muchas otras hasta llegar al genocidio del imperio gringo con su matón Pinochet y la burguesía chilena fascista. El fascismo se alista y la experiencia obrera revolucionaria con su acumulado de la resistencia acerada en tantas confrontaciones de combate siempre tiene que estar lista para combatir con otros métodos más avanzados que los que se aplicaron en el combate de resistencia ante la feroz matanza de los fascistas pinochistas contra el pueblo chileno.
    “ ROJOS ANTES QUE EXPERTOS”!!!MAO.

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