Rodrigo Curipán, werkén de los prisioneros políticos mapuche en huelga de hambre en la cárcel de Angol.

El pasado 4 de junio, el werkén (vocero) de los prisioneros políticos mapuche de la Cárcel de Angol fue entrevistado por el programa A Río Revuelta, en Radio 19 de Abril. Junto con exponer la situación de la huelga de hambre que hoy están desarrollando, el werkén analiza la situación actual de la lucha mapuche y de la rebelión popular iniciada el 18 de octubre. Aquí transcribimos algunos extractos de dicha conversación, con el fin de servir a la difusión de la lucha que hoy se está desarrollando.

Sobre la situación carcelaria y las demandas de los prisioneros políticos mapuche en huelga de hambre

“Hay seis prisioneros políticos mapuche en la cárcel de Angol que están en prisión preventiva y hay tres que están ya condenados. ¿Cuál es la razón porque se van a huelga los prisioneros políticos mapuche? Porque algunos dirán “los mapuche han reclamado toda la vida cualquier cosa”, pero aquí hay una cuestión de fondo, que tiene que ver en parte con la situación actual que se está viviendo a nivel país que es la pandemia. Nosotros entendemos que la situación carcelaria de los mapuche no debió haber sido así. Si aquí en Chile se aplicara el [decreto] 169 [de la OIT], probablemente los presos políticos no estarían en esta condición carcelaria, sería distinta.

“Y a raíz de esta situación de pandemia nosotros vemos que el gobierno ha tenido un doble estándar en su política, porque ha favorecido, ha instado a los tribunales para que tome medidas jurídicas que les de beneficio a los que han atentado contra los derechos humanos del pueblo mapuche. Y en este caso particular tenemos dos ejemplos claros: el primero es que el asesino de Camilo Catrillanca hoy está con su familia. Él fue autor material del asesinato de Camilo y hoy día, a raíz de esta pandemia, se le hace un cambio de medida cautelar y se le cambia por arresto domiciliario. ¿Por qué el mismo criterio no se utiliza entonces con los mapuche? Lo mismo sucede con todos los carabineros que hicieron el montaje de la Operación Huracán, están también con cambio de medida cautelar y hoy están con arresto domiciliario. Entonces el gobierno con su política de Estado, discriminatoria, racista, ha actuado en favor de quienes violan los derechos humanos del pueblo mapuche, y cuando se trata de mapuche que han sido perseguidos de forma sistemática por el poder judicial y político no se aplica el mismo criterio.

“Más aún cuando hoy día hemos escuchado incluso que la alta comisionada de los derechos humanos de las Naciones Unidas, Michelle Bachellet -quien hay que recordar fue presidenta de acá y no tiene tampoco un buen historial con los mapuche-, ella hizo una recomendación a los estados. Y la recomendación es que los estados tomen medidas respecto a la situación carcelaria y en este caso en relación a la situación de los prisioneros mapuche debió haberse tomado una medida de excarcelar a cada uno de los prisioneros políticos que están, no solo en Angol, sino en las distintas cárceles donde están hoy están prisioneros los mapuche por persecución política del Estado.

“Dentro de todas las demandas que plantean los presos está también algo que ellos consideran prioridad: que el Estado tenga un trato distinto con las comunidades mapuche que hoy día desarrollan control territorial y la política de desarrollar un proceso autonomista. Entendemos nosotros que es una propuesta que enarbolan los prisioneros políticos dentro de sus demandas, pero la prioridad en las demandas de los prisioneros hoy consiste en su libertad y poner a salvo sus vidas.”

El problema mapuche no es un problema político con un gobierno u otro, es un problema de Estado

“Evidentemente la situación por la que ellos están encarcelados tienen que ver con la reivindicación territorial y tiene que ver con el proceso de autonomía que el pueblo mapuche en el último tiempo ha ido desarrollando.

“Hay actores de parte del Estado que no conciben, que no comparten y que derechamente piensan que los mapuche no deberíamos tener autonomía, que no deberíamos tener territorio. Sin embargo, aquí hay una realidad que por mucho que se intente desconocer es una realidad que resalta en la historia mapuche. Tiene que ver en que el Estado chileno al tomar la decisión de quebrantar el Tratado de Tapihue de 1825, quebranta el pacto que teníamos, el acuerdo que teníamos los mapuche con el Estado chileno. El Estado chileno ocupa el territorio mapuche sin consentimiento de los mapuche. Este conflicto tiene una raíz histórica, jurídica. Tiene una raíz de derecho que ha sido conculcado a lo largo de los años. Entonces hoy día cuando nosotros estamos tratando de luchar por reivindicar esas tierras que fueron robadas por el Estado, que fueron usurpadas por el Estado y fueron entregadas a terceros, a nosotros se nos persigue, se nos hacen montajes y se nos pone detrás de la cárceles. Esto cuando no se actúa con la represión y terminan mapuche muertos sin que haya justicia para el mapuche. Hay una impunidad absoluta para quien atente contra la vida de los mapuche. Sin embargo este gobierno de la derecha -de esta derecha que antes actuaba detrás de los gobiernos de tendencia “de izquierda”, como decían- esa derecha es la que hoy día está en el gobierno es la que tiene que resolver el problema, porque el problema mapuche no es un problema político con un gobierno u otro, es un problema de Estado.”

Buscar justicia en un sistema que niega la justicia

“La huelga de hambre en sí es un recurso, es el último recurso que le queda a una persona para poder buscar la libertad, sea mapuche o no. Es el último recurso que le queda a un ser humano para buscar justicia en un sistema que le ha negado su justicia. Entonces una huelga de hambre en estas condiciones, bajo estas condiciones sanitarias, [es porque] no tenía otra alternativa. 

“La amenaza hoy día de la pandemia, particularmente con la situación carcelaria es preocupante. Hace unos días atrás salió una artículo en que el Defensor Nacional señalaba de que las posibilidades de contagio al interior de la cárcel son 5 veces más altas que fuera de la cárcel. No solo lo dicen ellos, también lo dicen las instituciones internacionales. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también está preocupado por la situación. La vulnerabilidad de los derechos indígenas tiene que ver con que el Estado no actúa en igualdad de condiciones y tampoco se respetan los derechos. Hoy día el Estado de Chile decreta un estado de emergencia e inmediatamente parece que los derechos mapuche no están contemplados. Y debieran estar contemplados, porque lo que estamos pidiendo es la libertad de los peñi basado en el [decreto] 169.  Porque un cambio de medida cautelar es absolutamente posible. Estamos pidiendo que los que están condenados y llevan una buena cantidad de tiempo, pudieran aplicarle una medida distinta a la de la cárcel. Y en el caso de Victor Llanquileo [recientemente condenado] es posible que se reabra la causa por la que fue condenado, porque hay que entender que Víctor presentó cada uno de los antecedentes para poder defender su situación y lamentablemente los tribunales ya habían tenido una decisión política para condenarlo y no se consideró el argumento jurídico que presentó Víctor para salir absuelto de la causa en la que lo involucraron.

“Cada una de las causas que hoy día se plantean tiene que ver con esto, con la persecución política que hay detrás de nuestro pueblo nación mapuche. Cada una de las situaciones por las que los peñi van a la cárcel tiene que ver con un contexto político.” 

Gran parte de las comunidades mapuche ha dejado de creer en la institucionalidad del Estado

“Yo creo que desde el punto de vista político y desde el punto de vista del avance de la lucha mapuche, se ha ido consolidando cada vez más. En los últimos cinco años hay hitos importantes, hay carabineros que han asesinado a mapuche y el nivel de impunidad del Estado sigue siendo el mismo. Sin embargo y desde el punto de vista de la conciencia política mapuche, yo creo que ha crecido bastante […] En los últimos cinco años, y a partir de la toma de la Conadi, surge algo importante y es que gran parte de las comunidades mapuche ha dejado de creer en la institucionalidad del Estado como una herramienta con la que iban a resolver su demanda territorial. ¿Por qué? Porque hoy día en la zona de Malleco y la zona de Arauco las recuperaciones territoriales se han hecho siempre pensando en el control territorial, más que tratando de llegar con su demanda a la institución del Estado. Y creo que ese factor es importantísimo, ha surgido a partir de la claridad política que se ha desarrollado en la lucha mapuche.

“Y lo otro tiene que ver con la cuestión de hacia dónde vamos cuando se habla de autonomía y de control territorial. Algunos dicen “es que los mapuche están ideologizados”, “influenciados por partidos de izquierda” y todo un número de calificativos para despreciar y cuestionar la lucha mapuche. Como si no tuviéramos capacidad de autoorganizarnos, como si no tuviéramos capacidad para ver que el Estado ha actuado de manera discriminatoria, racista, durante los últimos 150 años.”

La lucha mapuche tiene las ganas y las formas de avanzar

“Esa fuerza que se acumula hoy día cuando vemos que el 18 de octubre parten con la bandera mapuche, tanto chilenos como mapuche, y la enarbolan como un símbolo de resistencia, como un símbolo de lucha permanente, de no tolerar el abuso, eso a muchos mapuche nos llenó de esperanzas. Porque hasta antes del 18 de octubre los mapuche decíamos ¿pero cuando va a despertar el chileno? ¿Cuándo se irá a dar cuenta el chileno de que el Estado no es su amigo? Que el Estado que le dice ciudadano, que le dice patriota, está manejado por unos que no les interesa que usted viva bien, no le interesa que usted viva en condiciones humanitariamente favorables. Le interesa explotarlo y le interesa que usted gane menos pero pueda trabajar más. Entonces los mapuche ya no dimos cuenta de eso hace rato, por eso estamos reclamando la tierra a la forestal, estamos reclamando la tierra al terrateniente y hacemos ocupación de esa tierra sin permiso del terrateniente, sin permiso de la forestal ni del Estado. Eso es lo que el Estado, con cualquier gobierno, está persiguiendo. Porque ve que la lucha mapuche, a pesar de todas las dificultades que tenemos y que algunos ven imposible, tiene las ganas y las formas de avanzar. 

“El estado ha decidido golpearnos, nosotros también tenemos derecho a defendernos y nos vamos a seguir defendiendo. Nosotros no estamos escondiendo que nosotros nos defendemos. Si el estado va actuar con violencia con nosotros, con nuestras comunidades, con nuestras familias, con nuestros hijos, nosotros nos vamos a defender. Y el Estado, hasta el momento, parece tenerlo claro y por eso hoy día su política es militarizar, es ocupar nuestros territorios desde el punto de vista militar. 

“Nosotros entendemos entonces que estamos entrando en un torbellino distinto al teníamos hace unos diez años atrás.”

El actuar de la policía norteamericana hacia los afrodescendientes es el mismo actuar que tiene la policía chilena contra los mapuche

“[Sobre la indignación que ha levantado el asesinato de George Floyd, pero que no se ve de la misma forma cuando de asesina un mapuche] Hay una situación de fondo, que tiene que ver con la formación de la ciudadanía en su conjunto. Nosotros obviamente condenamos la forma en que este afrodescendiente fue asesinado, propiamente por una actitud racista. Nosotros la hemos visto de cerca, hemos visto cómo actúa carabineros cuando entra a nuestras comunidades. Vemos con impotencia cómo un carabinero que asesina mapuche hoy está con su familia y nadie le dice nada. Actúan con todo el aparato del Estado como respaldo.

“Ese actuar que hoy día tiene la policía norteamericana con los afrodescendientes es la misma forma con que ha actuado la policía chilena contra nosotros. Y es verdad que cuando uno ve que se actúa de cierta forma con la situación de afuera, me parece muy bien la empatía, pero también haría muy bien mirar hacia adentro, mirar algo que está tan cerca como en el sur.

Como lo que ocurrió el 18 de octubre, cuando lograron entender que la policía no era el amigo que decía la televisión que te iba a defender o que te iba a resguardar. Ese amigo que te vendían en la televisión, cuando tú ibas a ocupar la calle, cuando ibas a protestar por tus derechos políticos, por tu derecho a una vida más digna, te terminaba matando o te terminaba dejando sin ojos. Hoy día esa misma forma de actuar, esa misma forma de pensar está en todas las policías del mundo y así se está actuando en Chile contra los chilenos y contra los mapuche.

“Si esta situación de pandemia va a generar una crisis de hambre, y la gente ya está saliendo a la calle, los que van a responder son esta policía. Esta policía que tiene asegurado el sueldo, todos los días. Ellos no tienen problemas de sueldo, no tienen problemas de abastecimiento, la gente común y corriente es la que los tiene.

“Yo creo que tiene que haber un proceso de razonamiento interno de la sociedad chilena, para entender que el racismo que se ve a miles de kilómetros de Chile sucede también a cientos de kilómetros o, cuando no, en las mismas calles de Santiago.”

Puedes escuchar la entrevista completa en este link.

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