Luego de ataque de grupos fascistas a manifestantes por la libertad de los presos(as) políticos(as), las masas se expresaron en sucesivas instancias repudiando y contragolpeando a Roberto Belmar, uno de sus  más reconocidos dirigentes.

El pasado 13 de enero de 2021 se hizo viral el ataque que cuatro militantes de la organización fascista Vanguardia hicieran a los manifestantes reunidos en el centro de Santiago. Esto ocurrió en plena protesta por la libertad de los presos políticos, convocada por la OFFAP y la Coordinadora 18 de Octubre. Dicho ataque generó indignación en las masas principalmente por la acción descarada de estos sujetos apuntando con armas de fuego.

Sin embargo al contrario del temor que buscaban generar en los manifestantes, éstos respondieron con  una fuerte golpiza hacia estos militantes del fascismo. En especial circuló el video de la golpiza al fascista  Roberto Belmar, alias el “chooper”, quien fue salvado de un mayor linchamiento debido a la llegada de las fuerzas represivas de carabineros, que lo sacaron del tumulto.

Belmar fue detenido y formalizado por desórdenes públicos y amenazas, quedando sólo con medida cautelar de arraigo nacional y firma mensual, pese a que ya tenía prohibición de acercarse a manifestaciones públicas, tras las marchas del “rechazo”. Esto deja en evidencia la mano blanda de la justicia frente a este tipo de personajes que claramente representan una ideología de extrema derecha.

Sin embargo, esto no terminó ahí. Al salir en libertad del Centro de Justicia al día siguiente,  el sujeto fue abordado nuevamente por un grupo de personas que lo esperaban, recibiendo  una golpiza de puños y  pies en repudio a su podrida ideología y actuar. Mientras salía corriendo del lugar, otros grupos también lo esperaron y golpearon nuevamente.

Posteriormente, el viernes 15 de enero, Belmar asistió al Hospital Traumatológico para evaluar sus lesiones. Rápidamente cuando se supo que el sujeto estaba allí,  comenzaron abucheos y repudios en grande, a los que incluso se sumaron trabajadores del centro hospitalario. Esto obligó a Belmar nuevamente a huir del lugar, corriendo al vehículo que lo esperaba. La dueña de este vehículo es funcionaria administrativa del Poder Judicial, aliada de la organización fascista, según las fotografías que han circulado por las redes.

Queda en evidencia que las masas repudian esta ideología retrógrada y no dudan en actuar con decisión y sin vacilaciones contra estos personajillos nefastos.

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