Luisa Toledo y Manuel Vergara en 2015, frente al mural de l@s jóvenes combatientes asesinad@s por la Junta Militar fascista. Fotografía de José Valdivia.

Se cumplen 36 años conmemorando el Día de l@s Jóvenes Combatiente en los distintos territorios de nuestro país, día en el cual traemos a la memoria aquellos jóvenes luchadores que cayeron luchando por una nueva sociedad. Son 36 años en los que han nacido nuevas generaciones con estos mismos ideales, y que se han volcado a las calles al igual que en su momento lo hicieron Rafael y Eduardo Vergara Toledo, Paulina Aguirre y Mauricio Maigret.

Por Micaela para Periódico El Pueblo nro. 94

En las luchas contra la Junta Militar fascista, la familia Vergara Toledo mantuvo una participación destacada en Villa Francia, comuna de Estación Central en Santiago. Su compromiso con las organizaciones poblacionales, en una población especialmente combativa, los hizo blanco permanente de las vigilancias y hostigamientos de las fuerzas represivas.

El 29 de marzo de 1985 los hermanos Rafael y Eduardo se hacían parte de acciones de protesta en conmemoración del compañero Mauricio Maigret, que había sido asesinado hacía un año. La represión de Carabineros se dejó caer y ambos hermanos fueron ejecutados, haciendo pasar sus asesinatos como si se tratara de una respuesta policial frente a un asalto.

Luisa Toledo, madre de Rafael y Eduardo, ha recordado de esta forma ese momento: “Esa noche tenía reunión en un taller de mujeres de la Villa Francia. Antes de ir, tipo 19:45 escuché en la radio: ‘Incidente en Las Rejas con 5 de abril, dos civiles muertos’. Partí a la reunión, pero al rato llega mi hija Ana: ‘Mamá, parece que Rafael andaba en Las Rejas con 5 de abril…’. De inmediato se me apretó el corazón. Intuí, supe que Rafael estaba muerto. Fue un golpe tan feroz… Rafael estaba muerto. Él tenía 18 años”. “Me vinieron a dejar a la casa, Manuel estaba en la puerta y algo había escuchado en la radio. ‘No puede ser, voy a hablar con el padre Bolton’, me dice. Mi hija sale de la casa, dice que la van a allanar. Quedo sola, descuelgo la foto donde estoy con mis hijos, la acerco a mi pecho y lloro por Rafael. Pero veo que entra un tipo a punta y codo con una metralleta. ‘Levántese’. ‘Estoy sola’, le dije. Entraron como treinta más”. “- ¿Por qué está llorando? -me pregunta uno. -Lloro cuando quiero, no tengo que pedirle permiso -respondí. – ¿Y cuántos hijos tiene usted? -Cuatro, y me acaban de matar uno -contesté. Pero entonces otro que hacía de jefe se alejó un poco, se rio a carcajadas y me dijo: ‘Dos. Fueron dos’…

Han pasado 36 años en que se ha denunciado el asesinato de estos jóvenes, y aún cuando se ha esclarecido judicialmente las circunstancias de sus ejecuciones, los responsables se mantuvieron en libertad, con la impunidad que caracteriza al sistema judicial para con los asesinos de estos hijos e hijas del pueblo.

La juventud popular mantienen encendida la llama de la lucha

En cumplimiento de los 36 años desde su asesinato, las masas volverán a conmemorar a estos y otros numerosos jóvenes que lucharon y luchan hoy contra un viejo Estado reaccionario, que esta podrido y hundido, un sistema que busca a toda costa reestructurarse, pero que no lo logra porque ya nada puede salvarlo.

Conmemoramos no solo a quienes fueron asesinados en esta fecha, sino que a toda esa juventud popular a la cual se le ha arrebatado la vida por pensar en una nueva sociedad y decidirse a actuar por conquistarla con lucha: Aracely Romo, Claudia López, Matías Catrileo, Rodrigo Cisternas, Manuel Gutiérrez, Gerson Gutiérrez, Camilo Catrillanca, Zenón Díaz Necul, Manuel Rebolledo, Emilia Herrera y tant@s otr@s, caídos en esta falsa democracia, que en cada actuar evidencia el carácter de clase y los intereses que defiende.

La juventud revolucionaria cumple un importante rol cada vez que los derechos del pueblo se ven pasados a llevar. El presidente Mao Tse-tung planteaba a la juventud: “El mundo es de ustedes, y también de nosotros; pero en última instancia es de ustedes. Los jóvenes, plenos de vigor y vitalidad, se encuentran en la primavera de la vida. En ustedes depositamos nuestras esperanzas. El mundo les pertenece. El futuro les pertenece”

Entendemos que todo el pueblo unido debe luchar por destruir este viejo Estado que está podrido y obsoleto, y en esta lucha el rol que deben cumplir los jóvenes como revolucionarios es tomar posición de clase, organizarse, politizarse y luchar.

Con los jóvenes populares del ayer en la memoria, forjamos el camino de la emancipación del pueblo.

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